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viernes, 5 de enero de 2018

Me hace miedo

Podría seguirme preocupando que hayas llegado a mi vida antes de tiempo, contra todo pronóstico y método anticonceptivo. Podría preocuparme el elevado precio de la pensión de tu colegio o las veces que te enfermas a media noche o la comida que no quieres comer. Todo eso podría preocuparme, pero no. Ver una película contigo o escucharte hablar de tu gato desaparecido o de esas cosas que te “hacen miedo” o que menciones entre recuerdos fantásticos a todos los miembros de mi familia mientras todo lo bello del mundo se refleja en tus ojos, disipa cualquier preocupación y convierte tu felicidad en mi causa.

No me preocupa nada que venga de ti, todo lo que me asusta viene de afuera.

Hace poco casi te caes de la rueda del parque, te abracé y te pregunté ¿Estás bien mi Pompis? y tú me respondiste “No me pasó nada, Papí, tranquilo. Estoy bien”, saliste corriendo y seguiste jugando y mientras jugabas, pensaba en todo lo que podría hacerte daño en ese instante a tu alrededor; en el pasa manos, en los perros grandes, en los carros, en la lluvia que se avecinaba. Pero aún así todo se veía inofensivo, sentía que de todo eso te podría proteger, ya fuera con una manta o subiéndote en mis hombros.

Después dentro de ese hermoso parque salieron a acecharme las más perturbadoras ideas de las que yo mismo no me puedo proteger. Vi a Donald Trump construyendo muros de violencia, lo vi rompiendo el tratado de París; vi cómo un loco terrorista manejaba un carro atropellando Penélopes; vi cómo se te acaba el agua del mundo; se te secaba esa agua que siempre me pides que te empaque en la maleta de la Sirenita antes de irte al colegio; vi cómo en un futuro los pandas- tus favoritos-, los leones, las jirafas, los picaflores y animales que tanto amas se extinguían de tu mundo, para volverse seres fantásticos, mitológicos como tu Sirenita. Vi a Rafael Uribe, te vi siendo atracada, secuestrada, ultrajada y todo ese sin fin de verbos malditos que este país lleva conjugando tan bien desde tiempos inmemoriales.

Hay noches en las que esas visiones no me dejan dormir, porque antes de que nacieras me aterraba la idea de que llegaras a cambiar mi mundo, mi economía, mi libertad, mi juventud. Pero ahora solo me aterra no poderte cambiar el mundo a ti, para que puedas tener tu economía, tu libertad, tu juventud, tu agua, tu felicidad, que sin duda es la mía.


Que te amo con locura en este mundo de locos.


Autor: Nicolás Dávila Castillo.

jueves, 4 de enero de 2018

La poesía jamás te olvidará


Te he vuelto a ver desnuda
y se me han corrido los ojos de pena.
Debí borrar aquellas fotos
el día que te olvidé,
¿pero quién sabe cómo deshacerse
del rastro de una estrella fugaz
cuando ya te ha mirado a los ojos?
Uno es preso de todo lo que ha amado
porque el amor es una condena de cadena perpetua
en una cárcel sin rejas.
Estabas preciosa vestida de nada.
Sólo eres verdad cuando eres silencio,
cuando eres paz y calma
y te pintas de blanco el pelo para mí.
Hubiera jurado que fuiste real
cuando te vi llorar por mí,
cuando temblaste de miedo por mí,
cuando te descubriste besándome a mí.
Nada me asusta más que pensar
que quizá sólo existieras en mi cabeza.
Ojalá entendieras lo sola que me siento
cuando te pienso,
como si cargara con una tristeza que no me corresponde
y has hecho tuya
-ya ni mi pena es mía-.
Te empeñaste en ser la protagonista de mi vida
aunque fueras la mala,
no me quiero por haberte creado
aunque definas parte de mi historia.
Te regalo mi atención,
si es lo que quieres
pero baja ya el puto telón
y deja que corte mi cabeza.
No hay nada más triste
que querer hacer un best-seller
de un libro sólo para dos
ni una película rodada para un único espectador.
O quizá sí,
quizá sea más triste el silencio
cuando no es forzado.
Apareces cuando me quedo a solas
conmigo misma,
en ese infierno en el que la soledad
es una multitud de gente y ruido
y alguien llora al otro lado de la pared.
Y, entre la tentación de odiarte
o abandonarte a lo que separe tu recuerdo
-con suerte un suspiro;
sin ella, un poema-
aprieto los dientes con fuerza
y dejo que pases,
como un dolor momentáneo,
como un golpe seco y certero,
como una palabra mal dicha
y a destiempo,
como las horas el peor día de tu vida:
sin remedio, con esfuerzo
y sin darle importancia.
Hay sueños
que son la estela de un deseo constante
y otros que reflejan anhelos secretos
y son casi pesadillas.
Adivina en cuáles sales tú.
No he superado este dolor
porque aún no he desaprendido
el placer de mis heridas.
El día que deje de escribir
y alguien me aplauda
sabré que existe la inocencia.
No te creas dueña y señora
de mi tristeza:
sólo aquel que posee algo es capaz de liberarlo,
y hace ya demasiadas palabras
que sé que eres un motivo pero no la causa
-esa gran diferencia
que tan poca gente entiende-.
Un día me salvaré y el cielo caerá sobre mi cabeza.
Me siento mejor así,
de veras,
no te entristezcas y te vuelvas una nube gris por ello.
Tengo que aprender a llorar mejor,
olvidar la vida que no pasa,
volver a casa
y dejar que me noten ausente,
deshacerne de las armas
que coloqué hace un tiempo en un lado de la cama
y besar en la boca a la calma.
Escúchame:
mi bandera blanca es mi piel desnuda
y hace tiempo que no paso frío.
Quien me conoce sabe que no es fácil hacerlo:
por eso la mayoría huye al principio,
por eso los pocos que lo consiguen se quedan
para siempre.
No dejo sin casa
a aquel que llega a mí atravesando bosques
de lenguas extintas.
Tengo, del mismo modo,
que confesarte de una manera dulce
que te he olvidado,
que tus fotos son una caricia del pasado
pero en mi mañana ya no te miro,
que he aprendido que recordarte
no es más que un beso a mi herida
para que no se sienta tan sola
como yo cuando me la hiciste,
que aquí hace tiempo que ya es primavera
aunque haya días de tormentas torrenciales
pero mírame:
he aprendido a bailar
-quién lo diría, amor,
con esta vida que llevo tan llena de tropiezos-.
No sé dónde estás
pero sé que en el lugar que sea
estarás orgullosa de mí por olvidarte.
Te he olvidado,
amor roto.
Pero no tengas miedo
a que nadie te recuerde:
la poesía jamás te olvidará.
Autor: Elvira Sastre

Sólo quiero besarte el alma

Sólo quiero besarte el alma; no tu frente, ni tus labios, ni tus manos. Sólo tu alma.
Quiero estar en desacuerdo contigo, enojarme, odiarte y aún seguir loco por ti.
Déjame conocerte, aprender tus movimientos, seguirte; déjame quererte.
Quiero jugar con tu cabello como con la brisa y reconocer tu olor en el aire.

Sólo quiero besarte el alma. Sólo quiero llegar al fondo de ti.
Déjame llegar al fondo de tu ser, donde lo malo y lo mejor de ti forman el arte.
Quiero reír, gritar, llorar por ti y contigo. Quiero sentir lo que tú sientes.
Me voy a perder en el fondo del amor y ahí espero encontrarte.

Sólo quiero besarte el alma; conocerte, aprender de ti y también quererte.
Voy a beber hasta la última gota de tu esencia una y otra vez.
Quiero embriagarme con tu dulzura; y una y otra vez admirarte.
Sólo quiero besarte el alma, tú haz conmigo lo que desees.

Autor: Edgar Castillo

alegría ligera

Lejos de la alegría ligera y fría en
esta pared, - un instante y nada más
Admitido en mi remota puerta de palacio
Afar las flores de Enna de este aburrimiento
Diciendo fruta, que, probado onza, debe esclavizarme aquí.
Esos cielos Afar de este gris Tartarean
Eso me hiela, y lejos de lo lejos,
las noches que pasarán a ser `aquellas cosas que fueron.
Afar de mí mismo me SCCM, y el ala
formas extrañas en el pensamiento y listenfor una señal:
y todavía algunas corazón a algunos pinos alma;,
O, cuyos sonidos mina de sentido interno de buena gana para llevar,
continuamente junto murmurando) -
'¡Ay de mí para ti, infeliz Proserpina '.

Autor: DG Rossetti

jueves, 14 de diciembre de 2017

Desde el cielo

"Esa sensación de creer que lo perdiste todo, y de repente un aventon de lo alto te dice:"
No te di vida para que fracasaras, al contrario tienes un propósito en tu estadía en la tierra, pero tu espíritu de prepotencia y egocentrismo tenia que ser apagado, probé con muchos métodos pero siempre hiciste caso omiso, fue entonces que entendí que para que pudieras tener un cambio de corazón había que pasarte por el fuego o por el barro, por el deseo de desgarro total donde tienes sensación de arrancarte el alma.
Fue entonces que entendiste cuál era tu propósito, y hoy sabes que tú alma pertenece a lo alto, pero ojo aún no lo tienes asegurada debes seguir esforzándote, tú, tu esposa y tu familia, Sí, tu esposa esa mujer por la cual has llorado como un niño desconsolado, esa mujer la que hizo que tu vida tomara un giro de 180• esa es la mujer digna de ti y tú vida, te di una última oportunidad y has entendido que lo primero que debes hacer es amarla todos los días, tal como te enseñé, cómo un vaso frágil que debes sujetar con seguridad y mucho amor.
Quizá muchas cosas no las entenderás pero mi propósito es la vida de ustedes dos, si, quiero morar en sus vidas pero deben cuidar bien de que no pierdan mi morada en ustedes, el consuelo de lo que han pasado está llegando a sus vidas y juntos la comprenderán, háganse felices juntos, yo los acompañaré, los guiaré y los glorificare.o perdiste todo, y de repente un aventon de lo alto te dice: no te di vida para que fracasaras, al contrario tienes un propósito en tu estadía en la tierra, pero tu espíritu de prepotencia y egocentrismo tenia que ser apagado, probé con muchos métodos pero siempre hiciste caso omiso, fue entonces que entendí que para que pudieras tener un cambio de corazón había que pasarte por el fuego o por el barro, por el deseo de desgarro total donde tienes sensación de arrancarte el alma.
Fue entonces que entendiste cuál era tu propósito, y hoy sabes que tú alma pertenece a lo alto, pero ojo aún no lo tienes asegurada debes seguir esforzándote, tú, tu esposa y tu familia, Sí, tu esposa esa mujer por la cual has llorado como un niño desconsolado, esa mujer la que hizo que tu vida tomara un giro de 180• esa es la mujer digna de ti y tú vida, te di una última oportunidad y has entendido que lo primero que debes hacer es amarla todos los días, tal como te enseñé, cómo un vaso frágil que debes sujetar con seguridad y mucho amor.
Quizá muchas cosas no las entenderás pero mi propósito es la vida de ustedes dos, si, quiero morar en sus vidas pero deben cuidar bien de que no pierdan mi morada en ustedes, el consuelo de lo que han pasado está llegando a sus vidas y juntos la comprenderán, háganse felices juntos, yo los acompañaré, los guiaré y los glorificaré...
Autor: Luis Arias

lunes, 13 de noviembre de 2017

Après la gueule de bois

Después de la resaca, boca abajo, rodando por el precipicio de decepciones y alegrías claramente. Me visito un aguacero. pensando ¿Qué será de mi vida, si no logro olvidar las cosas tristes? Imagínate un corazón abierto, inútil, romántico, entregado, golpeado, loco, inestable.
pintado de miles de colores vivos, pintado de muchos colores grises.
Imagínate que después de la resaca en mi corazón queda el desorden, algo de emoción y algo desabrido del recuerdo, entonces pienso que sí , sí se pueden olvidar las cosas tristes...Autor: Andrea s

jueves, 26 de octubre de 2017

Fantasía

Amanecí sonriente en la cama, con carcajadas de placer, amanecí vestida.

Y sobre mí, posaban los rayos del sol abrasador, desperté siendo fiera, animal en celo.
Tuve ganas de pintarme el cuerpo y salir a la luz pública.

Al conocer que tú existías, empecé a sentir las cosquillas en las profundidades de mi ser; Una inquietud con los dedos, una inquietud con mi voz.
Sin tener tu presencia, pude sentir el roce de tus mejillas en mis erizados senos, vibrar por la invalidez de tus piernas, fluir de cerca tus ideales y gozarte si quiera una noche. Sí, una noche.

Escuchar por teléfono el tono grave de tu voz, que prende como braza a la mujer de 20, que se siente de más edad.
Quien poco a poco se desgasta y se consume por aprender del sexo.
Esa noche bastará para recuperar épocas desperdiciadas.
Soy una mujer coqueta, lo admito. Soy fuego, soy humedad, soy pensamientos, soy vibraciones, soy energía.

Una noche aunque no seas para mi, aunque no te tuviera ni te conozca, solo unas horas bastaran para hundirme dentro de mí con una maravillosa paja.

Autor:Andrea Serrato