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domingo, 10 de noviembre de 2013

Tal cual, mi sandía

Alejandro, escuchame! Escuchame bien, me quedaron tus cronocrímenes, el aroma y la arena recogida de tus zapatos, no lo voy a repetir, porque obviamente no lo puedo resistir, ya que no tendré la capacidad, y aún, ni si tuviera esa oportunidad. ¿Se te hace difícil creer?yace un hecho que no cambiaría tu estadía en mi destino, porque sería albergar la estupidez, no puedo alterarte, porque tus vellos oscuros, tal cuáles rodean tu ombligo, son los que evitan que muera de frío, cariño, ¿me estás entendiendo?, tengo un secreto en el pecho, tengo el corazón debilitado, tengo la voz intoxicada de humo, tengo el alma manchada de sangre, pero tengo la valentía pincelada en colores, tengo una carga de hierbas verdes y naranjas, que me permiten decirte que me gusta todo tu cuerpo, tu aliento, tu figura, el movimiento de tus dedos, las mil y una deformaciones que el tiempo provocaron en tu mirada, el miedo que me estremece, una pasión que envuelve, unos labios apagados rojizos, hasta la hebra de cabello impecable al sofoco, que recolecte en verano, que rodea hasta tu oreja (las patillas, color azulejo), me encanta tu simpática forma de ser, quiero conquistarte, Alejandro (segundo nombre subyacente), dame tu suspiro, cantame, cuéntame, y condename. dame tus codos, las uñas de tus pies, rozame con tus piernas firmes y susurrame el crudo cuento de amor... Alejandro, entregame tu corazón, no prometo nada .... Autor: Andrea S

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