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Dos coplas y un ole

Hace mucho tiempo no escribo romanticamente, creo que la falla de la apología divina, llamada destino ha influenciado en mi corazón loco y rebelde de faraona, una clase de magia irrompible, cual caparazón de hierro, una capa invisible que rodea mi pensamiento, una manta inquebrantable de orgullo cegado de Diosa, Amor.
Tenemos que irnos muy lejos, donde nadie nos diga nada, donde no hayan palabras, solo sonrisas agitadas y el sonido majestuoso de un día soleado.
Me es dificil recordar lo que me ha marcado con intranquilidad, mi alma siempre ha sido apresurada, empujada a los yugos del ayer. salvaje hoy me rindo nuevamente, ante todos los artefactos parapeteados de mis emociones. se rinde todo de mi, desprendiéndose, desnudándome, envistiendome de solo piel, dejándome moribunda en la cama esperando por tu cálido respirar, o a las orillas de un mar nocturno o de una lluvia pechichona de esas que hacen arrucharme entre tus piernas, esa lluvia que me enfría y me eriza el cuerpo entero, o a su vez, si deseas, deleitándonos al escuchar las olas del mar, ver como amanecemos en la playa, frente a las gaviotas y las palomas que despiertan volando sobre el agua.
El sol complaciente ante este deseo, en el horizonte nuestras nubes. Para no olvidar nunca, nuestra historia, nuestro comienzo y nuestras aventuras.
creo que nos impulsara, y con artelugio me hará sentir mas amada, mas humana, dominame con tus manos mientras te hago recorrer mis caminos por el movimiento de mis caderas, para que tus ojos bailen por mi caminar, tu hombría se despierta y me necesita, deja que tu corazón se agite y me clame a gritos, en esa alegría perdida, esa pasión desenfrenada.
hace mucho tiempo no escribo algo que me permita entender el porque nos envolvemos tan bien en el presente de nuestra habitación. estoy enloqueciendo con cada segundo en el que recuerdo como logramos compenetrarnos en la intimidad, por fin mujer. que se vaya todo aquello que me hace temer, que me hace sufrir, que me atormenta, Amor.
Ya no esperare mas, Tendrás que confesarme que quisieras tenerme aquí, como deseo que aquí tu estés.
entre mis brazos, entre tus brazos.
por toda la vida, siendo Faraona, Diosa, humana y mujer...Autor: Andrea s

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