martes, 29 de noviembre de 2016

Déjalo ir

“Ama la vida que vives y vive la vida que amas” Bob Marley.



Faltaban pocos minutos para que abordaran en su travesía de aventuras, nadie podía detenerlos, desde pequeños corrían muy veloces, así que, yo misma les organice la estantería de emociones e ideas que tuvieron desde que nacieron; me dijeron con una sonrisa que volverían con una entrada victoriosa. En sus miradas brillantes caían lágrimas de emoción, nos dijeron que iban a ser los mejores del mundo.

Quería que se fueran rápido, entre más raudo se fueran menos me dolería verlos marchar, se iban a subir al avión y solo me despedí. En cada una de sus maletas se llevaron una parte de mi corazón, como mamá, como esposa, como hija, como hermana, como amiga, como compañera, como mujer, como ser humano. También me dijeron que juntos triunfarían.

No veía el momento de contarle a cada uno, mis pocas ilusiones, ellos tan soñadores, yo tan insípida y tan desinteresada por un balón, yo nunca fui de soñar, pero como dice una lírica “Solo extrañas el sol cuando empieza a nevar”
Algunos de ellos soñaban entre las nubes, otros se mojaban en la lluvia de una cancha, otros volaban con sus medallas y saltaban con la felicidad de un niño ingenuo, pero yo, yo siempre camine carreteras descalza y un poco lenta; Pero aprendí que los sueños llegan despacio y se van tan rápido. En el firmamento de aquella noche había oscuridad,  el mismo viejo sentimiento de vacío en mi corazón,  me senté en la silla fría del aeropuerto y dormí abrazada al mañana.

Esperare el momento de volverlos a ver, con la sonrisa con la que despidieron, En este momento odio sus mentiras, sé que no volverán. Se montaron en un avión para ir a cumplir su sueño como de un hermano, de un padre, de un esposo, como de un hijo, de un amigo, de un hombre, de un ser humano. Tenían miedo, nadie pudo estar ahí para decirle que volverían a casa.

Que ninguno de ellos se entere que vive un sueño, porque aun los esperamos en casa de regreso, creyendo que son los mejores del mundo, con una taza de café, para decirles: Bienvenidos a Chapeco.

HOMENAJE A LAS 71 PERSONAS QUE FALLECIERON EN EL ACCIDENTE DEL AVIÓN LAMIA.

JUGADORES DEL CHAPECOENSE Q.E.P.D

Autor: Andrea s

viernes, 25 de noviembre de 2016

Naciste para mi


Te quiero de una forma tan especial que no hace falta ni verte
Ni tenerte para que mi cariño crezca
Recuerdo el primer dia que te vi note el cielo en tus ojos
Solo basta cerrar los ojos y saber que existes En tu alma la alegría
Te pienso y recuerdo
En tu hablar la esencia de tu alma Y en tu caminar mi futuro a tu lado Te miro y suspiro
Pensado donde estabas que te busque por mucho tiempo y en una casualidad te pude encontrar ahora que se que existes mi corazón te ha guardado un espacio y mi mente ha hecho un retrato en las paredes de mi cabeza
Amada reina de pasión no te apartes de mi lado. Y permíteme llevarte a una isla vacia donde solo el mar nos haga compañía donde podamos dibujar un fantástico mundo donde solo nos acompañe el sonido de las olas y la luz de la luna sea quien nos ilumine,
Te esperare hasta que te dedicas venir...Autor: Jhonatan Vergara

lunes, 31 de octubre de 2016

Con tu nombre

No soy romántica, solo te amo
No soy perfecta, solo te amo

Luis Alejandro, Distanciarme de ti no puedo, porque me acostumbre a no acostumbrarme contigo.
Separarme de ti no puedo, porque nuestro amor es el buen ejemplo de todo lo que existe
Prefiero vivir mil años contigo, que extraviarme una hora de ti, es algo tonto…
Prefiero dormir a tu lado mil horas, que despertarme sin verte a mi lado, es algo cursi.

Te cuento de los lugares que recorrí en el día antes de acostarnos,
Mientras Viajas en mis lunares como un astronauta de trayectos celestes
Me cuentas de lo precioso que esta el sol rayando el universo
Y yo me enamoro de tus silencios al dormirnos

Antes de despertarnos le pides al cielo por cosas tan espirituales
Un par de veces te vi que cerrabas los ojos para echar un vistazo por dentro de mí
Antes de caminar por el atajo de la vida ya sabíamos lo que nos venia
Eso no te detuvo para conquistar mi corazón con alguna señal y sin ningun entendimiento

Antes de conocernos no sabías contar historias, ni mucho menos travesuras mágicas
Ahora inventas sueños, viajes y aventuras elocuentes
Antes No hablabas con nadie de tus secretos, miedos y temores
Antes de… no existía un nosotros en la madrugada.

Te cuento que te has convertido en mi mejor amigo antes de abrigarnos, mi amor
Me miras con deleite, me tratas con educación y me dices que me quieres mucho
Ningún hombre en la tierra se compara contigo, mi amor
Y aun no logro entender: ¿cómo me robe tu corazón?

Te cuento de la gente que conocí en el día antes de dormirnos,
Separarme de ti no puedo, nuestro amor es la muestra más grande de los milagros.
Discretamente he dejado de lado los relatos oscuros y tenebrosos

Para dedicarme amarte, amarte…No entiendo como es que te amo tanto, pues por fin robe tu corazón.

Pd: Para mi amado futuro esposo, Luis Arias.

Autor: Andrea s

lunes, 10 de octubre de 2016

Poema de Octubre

Me alegró verte acostado sobre la cama, estornudando por los oídos, las ganas que tienes de verme delirante.
Es un estado  loco que nos da en el momento de la penetración, cuando las letras de cerati  se meten por nuestras narices.
Me alegró verte de pie, saltando sobre la cama y las almohadas, dibujando lunas y planetas, para viajar al infinito de tu propio cuerpo radiante.
Es la manera más fácil de llegar a la exaltación, aquellos dedos deslizantes con olor a tierra, hojas y Raíces.

Me encanta verte flotando sobre la cortina, elevado entre las telas de la ventana, inmóvil en el aire.
Es un momento sencillo e irónico que nos da para escribir canciones, cuando las luces bajan la temperatura y la humedad desciende de lo más profundo.
Me encanta verte debajo de la cama, durmiendo profundo, para soñar desnudo en las galaxias, no debes temer al desaire
 Es la forma más oxigenada de volver a despertar de un sueño recóndito y oscuro, después podrás ver mi cuerpo en espuma y muy secundo.

Me gustaría verte navegando dentro de esta habitación, tan azul y ondulada, dentro de un navío cual submarino vertiginoso
Me encanta verte dentro del eco del tiempo tratando de atrapar los minutos, las horas y las burbujas del primer segundo del día
Me gustaría verte desembarcar sobre el puerto de mis frágiles piernas, marchando como marino juicioso.

Simplemente me encantaría verte,  cuando eres un  simple desconocedor de mis desvelos, capitán de un recuerdo, de un cofre de tría...Autor: Andrea s  

domingo, 24 de julio de 2016

Contrapoema

Anochece
dispuesta y disuelta
el cabello se suelta.
La noche erecta y recta
en el recto temblor
de la soberana del gemido
titila en mis manos
como una cenicienta
sedienta de manzanas prohibidas.
¿Que tanto son mil días,
para pervertirla y convertirla
en desopilante hembra?
¿Qué tantas horas
pueden al revolverse
y disolverse la luna en las olas
en el justo instante
en que nos arrancamos los vestidos
y perdemos la compostura
de ciudadanos ilustres
y además
mandamos al carajo
los persistentes
y decentes principios
que al principio
nos acuñan?
¿Qué tantos pueden ser
40 y tantos calendarios
mirando crecer sus pezones
frente al espejo
y ninguna flor se dilapidó
el día que la desfloraron
sobre la mesa del comedor
después de la cena?
(Que renazcan las mañanas
cubiertas con sus rizos
y sus risas de sexo severo
y nos devuelvan, desposeídos,
a la nueva noche
donde vienen anunciadas,
como viciosas efemérides,
el alud de sus caderas
a empotrarse en la mente
de los machos
y a beber leche de furia
y marea).
Amanece.
Huele a Aurora de luna quemada.
Envuelto en sus brazos de esponja.
El chocolate adquirido
para la buena ocasión
resistió
en el bolsillo del pantalón
tirado en el piso
y los claveles,
con una esquela
donde afloran cinco versos
de mala ortografía,
despuntan marchitos
encima del mesón de la cocina,
porque, ¿para qué más pétalos
y tallos inertes,
si tiene entre tus piernas
un jardín completo
de Astromelias
donde me hace ser
macho
y tierna bestia?
Hoy.
Precisamente hoy,
no creo en la equidad de los sexos,
porque, de solo pensarlo
se destempla la pedernal inmodestia
y la dejo abierta
con un incendio de afilados dientes
al filo de la cama
como un río derramado
sobre la ladera
y antes
que lo uno o lo otro, suceda
te hago mía
contra todas las teorías
contra el mundo bocarriba
y contra el cielo bocabajo
y contra la pared de las horas
colgadas a la media noche
donde ya no cuenta, saber
qué día es
o si es ella

hembra o tierna fiera...
Autor: Nicolas Martinez

jueves, 14 de julio de 2016

Fin del capítulo

Solo se escuchan los cantos  de los pájaros en las ramas de los árboles, solo se ven las hormigas rojas que atemorizan a los turistas locales,  solo se ven las ardillas en las ramas largas de las ceibas,  solo se escuchan a los niños jugar, correr, reír y saltar,  solo se saborea el delicioso sabor de los helados que refrescan las lenguas de las personas del parque y aun así, todo se ve precioso. Un paisaje adornado del espectáculo de las aves volar, todas en dirección al maíz.
La Cabeza puesta en  marcha, pensando en las nubes del cielo, en el vaso de tinto después de un helado,  en la decisión de vivir sola
 disfruta de la danza de las aves, de norte a sur, de oriente a occidente. La joven cierra sus ojos despacio, rascando su mano derecha donde al parecer la picó un hormigón rojizo, ella sonríe,  no sé si por la picadura o por un recuerdo pensando en él...Autor: Andrea s

sábado, 26 de marzo de 2016

El bosque de los suicidios

Caminaba cojo, desnudo..  con la soga en la mano derecha, sin dejar de mirar a la dulce maldita oscuridad que atormenta mi alma ¿acaso merezco este sufrir? No les basta con mirar mi rostro tajante y grotesco; enfurecido por haber nacido tan vil y feo, ante los ojos de los hombres, su expectativa de belleza, honor y gloria me repugnan; no es mi cuerpo digno de sus golpes y rencillas, es merecido escupir mi comida y mis ropas; sino que también excrementan mis sueños flojos cuando cae el dulce maldito sol; estupida la noche que reposa en la luna como cuartada en la pista de mis ojos putrefacto, maldito el ocaso que no merezco ver, dulce malnacido esprecto, hasta mi reflejo es razón de agobiantes días. he empezado a romper mi torso y los dedos tallando madera frente a los riachuelos, destrozando mis huesos, para recibir sus grandezas. Malnacidos mortales que suplican mi nombre para no perderse en el bosque de penumbras, terribles monstruos y bestias de la noche

Dulce maldita oscuridad que atormenta mi alma ¿acaso merezco este sufrir? No les basta con mirar mi rostro tajante y grotesco; enfurecido por haber nacido tan vil y feo, ante los ojos de los hombres.. Retumba en mi mente trastornada, ellos rodean sin piedad su expectativa de belleza, ellos, las bestias, ignorantes. Supliquen con el chasquido de sus dientes, no es sencillo reír con tanta tempestad en mi cuello, evitando la gravedad para poder volar, la interacción con mi cuerpo es fúnebre, que lástima esta decisión, porque antes que caiga la noche ya me habré suicidado... Autor: Andrea s

lunes, 14 de marzo de 2016

La mujer hecha lobo

"No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente" Woolf.

¡Que situación tan terrible! A medida que pasan los años me he convertido en una particular mujer que no sabe guardar sus propios secretos,  que no deja de vivir de emociones y que habla con entusiasmo todo el tiempo innecesario,  sin embargo cierro los ojos,  me dejo besar la boca y eso basta, para callarme. Si devolvemos el tiempo, y contamos un poco sobre esa maldita situación,  entendederiamos.  La ansiedad y el estrés me cagaban la cara, cada vez que podían; obviamente tenía mi propio super héroe (música imaginaria de fondo). Con todo placer y mucho gusto les presentó a... los cigarrillos,  ellos me colgaban como piñata para ser fusilada a madrazos por el pánico constante,  ese tipo de trastorno con el que vives porque te toca aprender a convivir y a sobrellevarlo, como a los hombres, quienes por ninguna razón te sueltan,  te agarran el corazón en un día, o te tocan el tórax para asfixiarte al otro. Era una época muy difícil,  recuerdo dos cosas muy esenciales, realmente, importantes,  de aspecto fundamental para la humanidad,  mis tetas. Me crecieron en el momento menos indicado,  menos adecuado,  aprendí a convivir con ellas también,  no usarlas de chantaje y sobretodo a cubrirlas con camisones y con las manos. Pero toda historia tiene un final, no el de los miedos,  ni el de las tetas, algo peor, no enamorarme, punto final. A partir de ese instante con toda la seguridad del mundo,  con mis pechos ajustados, recuerdo haberle dicho todas las barbaridades,  que ni siquiera recuerdo. Estabamos ahí, los dos primeros y últimos seres de la tierra, su olor a: 'tengo más podrida el alma que tú' ese aliento que me decía que estaba ebrio por otra mujer. ¡Que situación tan terrible! Como ayer, particularmente le había hablado de mis caprichos y mis huecos en la cabeza, me sentía tan negra como Poe, y tan irreal como Gabo (no sé qué fue peor).
 "ella usó mi cabeza, como un revolver,  e incendio mi conciencia con sus demonios" Cerati.

 Entre las masas y la arcilla, pretendí volverlo escultura,  al fin y al cabo estabamos borrachos esa noche y casi todas,  basto jugar con su cuerpo para darme cuenta que algo recorria mi piel, no era precisamente paz y ternura; mientras le escuché detallar sobre sus desconocidas, nunca imaginé sentir los celos pasivos e incontrolables que hoy siento, ni le pregunte si se había enamorado, así que solo escuché. Recuerdo tal cual contabas historias, donde hacías vibrar a las que participaban en tu alcoba, vibrabas al cubrir de seda tu desnudez, me intrigaba saber que pasaba por tu mente, que colocaba la mía en eterna tranquilidad; era una posibilidad que estuvieras tan loco como yo, y tan cuerdo para dejarte amar, de quien a penas sabias su nombre. "No soy un ave fénix,  sino una mujer con una fuerza brutal que logró salir de los infiernos" Vargas. Era yo, me encantaba serlo, a medida de conocerlo,  me enamoré de ella, de esa hembra perfecta, aquella niña que se levanta en las mañanas y se observa, sabiendo que es tan real. Aprendí a amarla, era cual yo,  mi reflejo; antes de mostrar mi dosil deseo, me enamoré de mi.

"El varón que tiene corazón de lis, alma de querube, lengua celestial...
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.
Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos". Rubén Darío.

 Me desnude ante el lobo hecho hombre,  que se hundía en mis campos verdes y planos, incrédulo y hambriento. Entonces acaricie su pelaje, toque sus colmillos, con la intriga de ser devorada en ese instante, nadie sabría que yo, yacía entre los delirios de un hombre quien callaba después de correr las colinas aullando dolor. ¡Que situación tan terrible! Efectivamente, no paso mucho tiempo, yo estaba cansada, luchando contra el sentido común, mi posición y circunstancias, así qué solo sentí el buche cuando me devoró, sin importarle: infierno, demonios, mis huecos derechos y recovecos tiernos, después de haber sido fénix, y ave herida.  Al tragarme completa y húmeda, pude sentirme dentro del corazón de ese animal,  eramos uno solo, tenía mi propio super héroe, y vivía en sus latidos...Autor: Andrea S

martes, 5 de enero de 2016

Uno para dos


Que eres tan fugaz como la saliva dentro de boca humana en pleno resplandor del desierto,  eres tan permanente que no existe un día que me levanté sin buscarte, una tarde para reventar los globos de tus lóbulos a punta de besos escarlatas, ni puedo resistir otra noche sin el insecante ronquido al dormir, intento golpear bruscamente la manera de verte, porque tienes algo y me refiero al Oasis sensual de tu ser, esa desesperación de arrancar contigo lo más lejos posible, entre los surcos de tus nalgas o tus dientes de León, son cosas que no se viven de la noche a la mañana, son detalles que no puedo encontrar. era hora de que tomaras apuntes.
tu manera de mover la cintura, la sangre y la grasa de tu cuerpo como víbora, es tan sublime ver tu tranquilo espíritu sudar. Tu eventual gesto, "todo a medida, a sorbos, date cuenta que te puedo tragar entero".
Cariño, conoces mi descontrol, tengo miedo de mi misma, temo por esta irracional locura, porqué sabemos que lo es, como lo interesante de verte cantar, los idiomas que salen de tu boca.
Toma nota, que estos versos no los compongo dos veces en la misma vida, dices que no me crees, pero sinceramente no tengo ni idea como me desnudó y me arropo, como borregos ingenuos en la aurora de tus campos, dulce ruiseñor, entre alitas estoy perdiendo la razón.
Con razón te miro sin que te des cuenta, de lo que pasa en mi cabeza, crecen flores en el miocardio, en el cerebelo se acumulan colores y animales silvestres, en el matojo de mis piojos tengo la adrenalina de mis días, cada día escribo igual amigo, y es cierto que cada hora al pasarla contigo tengo que calmar los impulsos de profesar amor, un maldito remolino de tejerte en mi piel por la cantidad de tiempo necesario.
-Toma apuntes, toma nota y que se abran las ventanas del cielo, que rebosen cadenas para atarme. Atenme, cariño eres mi cielo encuero, mi paloma viral, mi realidad por instantes, mi desvelo irreal, ella se dedica a escribirte, otra a amar y juzgar, se qué
ella esta encima y se transforma
Ella prueba cada beso de tu boca
Cada vez que la haces tuya
En su naturaleza, su sangre loca, te desboca
En cada verso que le das te sonríe
Es un delirio de amor mal agüero
Cada poema que inventas, ella sigue
Rellenando de sudor un agujero
Perfecta e incorrecta, adicta a tu sexo
 madura a su modo
presionando amarla sin tapujos, con exceso
Ella sabe que soy su esclavo nacido, soy nada y todo, te aman como yo.
Gitana blanca, labios delgados encima de tu pecho
baila, danza, cae, la has recibo desnuda
Ojos grandes, te mira y que en ti ya esta hecho
embruja, la bruja para decirle si, con voz entonada, esclarecedora, mujer amante y deslocada.
Despeinada, ave libre desplumada.
Yo simplemente lo aceptó, que me gusta que tomes apuntes, mientras te hacemos nuestro, te hacemos uno-..
Autor: Andrea s

Quiero sanarme el alma



"Un día de estos le seré infiel al espíritu. Voy a desnudar los coros ajenos y regaños vecinos, para fidelizar mis huesos al placer, sobre las cuestiones de mis ancestros, los ceñiré de sensaciones nuevas, aunque se lastimen mis carnes, aunque sangren recuerdos en las sabanas y almohadas, voy a prenderles fuego, comenzaré con la ropa sucia, me sentiré tímida y no pronunciaré nombre, cerraré los oídos, taparé mi nariz, gemiré por dentro. Voy a sanarme el alma, que me bese el cuello, el cabello, los senos. después -con el alma completamente desnuda-, tomaré, sonreire y acabaré con alguien que no eres tú, no me lamentaré por nada, en una cama de las que no se permite andar con rodeos. Que sea otro que tenga la delicadeza de explicarme lo que esta pasando, para fusionarme desde afuera, despegar la soledad, y que simplemente las dos partes se convierten en una sola. Tan fugaz como un tren express de una estación en buenos aires, Y aunque la madrugada su boca me duela en la piel; seguiré echando madera al sufrimiento para que ardan, porque ha de llegar un amor que no miente, que me ame y me ame, como no supiste tú"..
Autor: Andrea s

La Cláusula


"Esperó que la persona que este contigo y tenga tu esfuerzo y amor, te trate lo más de bien como lo hice yo porque te lo mereces, enseñale lo que te enseñé en las cosas buenas y bonitas de las relaciones, no me defraudes más; aunque al principio dolio; el sabio sabe esperar. sobre todo esperó que no te rompan las nuevas intenciones de iniciar, apaguen el sentir de tu corazón, o te lastimen, no me gustaría enterarme que te dejaron incompleto, pues yo te mantuve entero, sin rasguños; esa será la condición para olvidarte; disponer un espacio de mi alma a la música, al arte, a los viajes, a los tantos cigarrillos que no fume a tu lado, el sin sabor de la gloria para al final.. perderte, hoy no tengo el aroma de alcohol, mañana sí, no volvere a interrumpir tu felicidad, y en medio de mis lágrimas recordaré que borre tu contacto para no mortificar las ganas de vivir..
Autor: Andrea s

Tu desnudez, las sabanas y la Luna



El tirante del vestido en seda, caía en su brazo, después de tantas horas desabrochando los botones, destapando lo que parecía ser el paraiso; el amante se acercó a su pecho, inocentemente colocó su oído, así escucharía mejor lo que aquella mujer inquieta no decía, ni murmuraba con su voz; en medio de la silenciosa habitación, se mordian las imágenes de sus cuerpos a puntos finales de destapar, parecía sorprendente, como si eso no hubiese sido nunca, como si no fuese a suceder, como sí interrumpir ese momento, sería la gran granada de sus enemigos, -aquel momentito tan propio de ellos-, como si alguien en un segundo fumigaria insecticida sobre las ganas de los pequeños insectos, hormigas delante del inmenso universo, nadando para sobrevivir. Vacíos, porque nada pasaba aún, se podria decir que si no se desnudaban, alguno en ese cubículo entraría en desesperación, la Luna, Cupido  o los dedos; la energía debía ser mezclada, como sí enredarse en ese momento, sería la gran granada de los ángeles. Aumentó la confianza de cerrar las cortinas del mundo, para abrir las puertas de la ancha constelación.Mirando fijamente a los ojos de su amada, sonreía sin que nadie observará, pegados con la goma del eterno y lujurioso amor juvenil, yacían nuestros amantes sin ropa, ni excusas; a través de las coberturas del colchón; posando sus deseos en las curvas, firmes y desgastadas como reliquias de mármol, cada uno sentía los vellos de su espalda baja, vacilando con sus jugosos paladares abiertos dispuestos a probar y explorar sin razones, ni meditaciones; las manos calculaban el peso y la gravedad de llevarla hasta la posición de su cuerpo tendido en la cama, en plena madrugada. Desde el cielo, la llana cara de la Luna, se sonrojaba, temblando en conmoción, abría y cerraba sus alas, hasta volar entre los destellos de la pólvora, posando sobre el ventilador de los dias del año; para ver renacer y morir a un hombre y una mujer, quienes por primera vez dormían entre sábanas turcas, egipcias, europeas o costeras (solo ellos conocen los lugares de sus encuentros), entre sabanas donadas por las mismas estrellas, con la intención de cubrir el espeso frío de su separación. De vez en cuando, a ciertas horas ella despertaba con miedo, mientras su amado abrazaba su cuerpo, siguiendo los pasos en aquellos sueños de grandes temores y zaetas. Sonreían y hacían nuevamente figuras sobre la arena, sobre la cama, sobre las nubes  o sobre las plantas (solo ellos conocen las posadas de sus lechos). Entre más leche, entre más miel y besos, se embriagaron hasta morir rendidos, cuando nacía el sol Virgen que desconoce la faceta de los amantes..
Autor: Andrea s

domingo, 3 de enero de 2016

El gato gordo e ingrato

Fidelidad el nudo de la conciencia y la razón, felino mal acostumbrado.
Seamos honestos, ninguno de los dos siente amor.
Seamos sinceros, esa indiferencia al tocarse las manos heladas del otro les está facilitando el desprecio.
Dan ganas de decir: hasta luego, adiós, hasta nunca.
Quebrantados, heridos, besándose encima de sus recuerdos, pierden cada segundo de su existencia absurda. “Bebe, bebe mucho café, bebe alcohol mucho, lo suficiente para comenzar de nuevo, mujer”. Sudan las axilas del miedo y del pánico, la ropa se hace apretada, todos observando nada de ellos, todo de sí mismos. Alguien que pueda contestar el teléfono sin desconfiar, alguien que entienda sobre los viajes imprevistos, los olores de la camisa, los silencios en cada eyaculación.


Los gestos son puntales, es imposible de controlar; cuestionemos algo sencillo y directo: ¿Qué es la fidelidad del amante fantasma? Si hoy conocen la respuesta, en carne, en cama, en boca y sus propios sudores. Mañana, es más probable que nazca el espectro de otro cuerpo, de un amante que desconocen, aparecen y arrastran la dignidad, siendo fieles al lesbianismo y al homosexualismo irónico de sus asquerosas bocas, salivas usadas, ella follando con tus mujeres, y tú, tu varonil existencia, encima de sus maridos fantasmas. (Un amor equivoco, un gato rasgando la cortina, escupiendo el plato, un gordo ingrato)
“Estemos orgullosos, engaños y risas, hay que mantener el criterio social en alto; el que dirán de su esposa y sus prendas, es mejor fingir, sin detenerse, hombre”.

Les digo algo, dos hormigas que se ahogan en su veneno amoroso en el ancho vaso de las decisiones; “la esposa no ve el rostro de su esposo, sino el de sus fieles amantes, y él, solo ve los reflejos de los  hombres que posiblemente la hubiesen hecho feliz".

Inspirado en los engaños maritales
Autor: Andrea s