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jueves, 20 de agosto de 2015

¿hay consecuencias?

La proxima vez saldre de la ducha completamente empapada y más natural, sin sábanas, ni toallas, sin lana, algodón, o tela de ropas para esconderme. La proxima vez me voy a exhibir ante los ojos y la nariz, con un aroma perfumado de flores que compré en el mercadillo. La proxima vez leeré de poesía, literatura, física e idiomas, dejaré a un lado las pasiones para salvar mi alma. La gente comenta que estamos graves, porque me prohibieron escribir, la gente anda comentado que tus amores negados son para la sombra de mi ayer, dejaste de lado el brillo de lo que hoy soy.
Cerré los ojos, temblaba mi voz, alce mi puño, me deje llevar antes de despertar, fue un susurro antes de que estallara el transformador, antes de bañarme vestida en pleno verano, él besó las pecas de mi espalda, con el suspiro de un poema, se emocionó sin vergüenza, sin temor, sin guantes. Nos armamos de valor y nos tocamos con los pedazos rotos, no quiso saber por mi maquillaje o mis vanidades, le pregunté si me amaba o si oraba en las noches por mi, si me soñaba, si me apretaba las costillas, si me comería con los besos, y lo sintió, dijo si a todo. Me recordó las tardes que fogozamente mataba mis celos con piedritas de la calle. Que no se preocupe por mi padre, mi madre, o mis parientes, que no se preocupe por los días, los lugares o las ganas. Que se preocupe por ser joven y vivir, que ellos dirán no, pero si lo siento, le diré si a todo. Ha crecido dentro de mi, que bebe de mis aguas, entre mi vientre, a veces me toca parirlo, llenarlo de pechiches, taparlo con la sábana, mientras lo arrullo y le doy de comer. ¡ay, de los que no han sentido lo que sentí! Que este amor en exceso me es fatal. Un invierno en mi interior cuando no duerme conmigo, la púa que envenena el corazón. Si alguien no cree en mi no tengo porque creer en el; No creo en alguien que no confíe en mi, pero te tengo cerca, el Parlamento se disuelve con los meses de mis años, y me toca creer en ti, aún cuando no creas en nadie, cumpliendo la promesa de no volver a escribir...Autor: Andrea s

lunes, 3 de agosto de 2015

Conversión desproporcionada

Le di la espalda.
No sé que dicen mis ojos, mucho menos sabré que dicen los tuyos, el sentimiento de irrealidad crece. Parece una alergia incurable que carcome mis pies al intentar dormir, no puedo crear y pensar en amar, cuando el único objetivo es odiarte, dejándonos de extremos, intentar no recordarte, pero al hacerlo, lograr pasarlo por alto, tan alto que no toque el borde de la cama, ni las orillas del techo. No sé que dicen tus gruesos labios, no me preguntes, no sabria que decir, no reconozco mi voz, mucho menos leeré las sílabas de tus mejillas. No te rias mucho conmigo, que no conoces mis intenciones, y si  renuncias al amor tal vez me llegué a enamorar de ti, no pronuncies te amo, no lo diré, no hasta que te agotes del animal que soy. Todo esta tan planeado por ambas partes, que sabía que este día llegaría, en el que me preguntarias ¿qué hicimos? ¿como llegue contigo, a tal punto? ¿dónde me he metido, que ya ni zafarme puedo?. Fue el mismo monstruo insaciable de carne putrefacta, fue el mismo de siempre, el que se va de vacaciones a las islas del caribe, vuelve sonriendo con un ramo de rosas, que marchitan tu piel, se comen tus hiperactividades y calvean tus bigotes. Al parecer no queda más que decir, si al sentirte dentro, no puedo mirar correctamente ninguna de tus lencerias, tus ojos, tus orificios, no puedo percibir tus perfumes, tus aromas, tus destellos, no puedo cantarte al oido, sin pensar en mis errores, en tus golpes, en tus gritos, no puedo acariciar tu piel, tu boca, tus muslos, no puedo, no debo, no quiero, no me provoca. No sé que dice tu carne, no entiendo la danza frente al espejo, frente al retrete, frente a la luna, no me provoca, no quiero, no debo, no puedo. Trate de beberte más lento, más suave, pero aún así no comprendo porque me acerco al borde y me das la espalda...Autor: Andrea s