martes, 30 de junio de 2015

preñadas

Tres puños contra la pared, cabezazos delirantes, aullidos debajo de la mesa del pastel. Sonido alarmente, la gente anuncia que esta proxima a llegar la mujer, boda colorida en el pecho de un soñador, campanas funfuñantes ceñidas de telas blancas, olor putrefacto de un pasado sin hazañas, putas de gala invitadas a la ceremonia, todo era perfecto, todo parecía planeado. La mujer caminaba hacia el altardero sinónimo del matedero, más no pudo salir de aquel cuarto donde tenía las petacas arrimadas al colchon, por sí algún inventado inoportuno amante venía en busca de su rapto, un Cristo más y una supuesta Virgen menos; la gente seguía alborotada por la nostalgia y la emoción; el padre del novio seguía dando puñetazos a la pared, el padre de la novia seguía dando cabezazos a la mesa nupcial. Pero la mujer rascaba su mandibula con zozobra mientras el novio miraba a la mujer detrás del hombre con gafas azules, una pechugona malhumorada que lo invitaba a pecar con el paladar, el incomodo aullido terminó en gemido frustado de escobazos por la suegra de la novia, que encontró a los perros fornicando antes del matrimonio, sin embargo el agua fría no pudo contener el esperma de los próximos cachorros que iban a llegar. La novia abrió la puerta que la llevaba al siguiente nivel, el novio volteó la mirada de una vez, ya no faltaba nadie en la iglesia, todos parecian alegres, muy entusiasmados, y sin más preámbulos a medida de los pasos, la novia colapsó en nervios y se desplomo de un infarto, cachorros ajenos de un hombre con el que nunca pudo casarse...Autor: Andrea s

miércoles, 24 de junio de 2015

fuego ajeno

Ha renacido nueva musa, y por nueva me refiero a la misma que me inspiró a aprender a manejar bicicletas.
Golpe en la cara, algo me tenía que despertar. Olor a fuego, algo lo tenía que levantar. Gritos que provenían del barrio. Dolorosa partida del ser amado, dormimos en la misma dirección, paradójicamente en la posición fetal como niños sietemesinos, no teníamos nada planeado para el encuentro, pero irónicamente un incendio fue la consecuencia de una causa recién parida, tuve que volver a mirar su figura tras el telón de humo proveniente del balcón, se arrimaba un chiflido que hizo que su mirada mirará los míos y entendiera las señas tras el telón de humo. Aceptemoslo, Polvoriento te he querido, te has ido y no volveré a respirar tu Inmaculada intoxicación...autor: Andrea serrato

martes, 9 de junio de 2015

Primer Contacto

Emoción compartida, la noche de ayer pude sentir una mezcla de ebullición y alegría en mi interior que jamás había sentido. Ese no sé qué, que nuestro cuerpo manifiesta cuando algo está por suceder. Delicadeza a flor de piel, un sorbo de una flor llena de vida que con su dulce néctar humedece mis labios con los suyos. Que puedo decir, me fascinas y mucho. Pensar que todo este tiempo estabas ahí... escondida tras un arbusto esperando a que un poco de sol radiara en tus pétalos. Energía que fluye por tus venas, la misma que hace temblar mi cuerpo en el instante en que tu boca roza con mi piel. Dulzura como ninguna otra, suave, tranquila, y muy sensual. Tan sensual que con tan sólo recordar; mis labios claman por otro poquito. Antes de llegar a ese preciso momento en que nuestras bocas estaban sedientas de un beso apetitoso... ambos no éramos capaces de dar el primer paso; sabemos que debía de suceder. Queríamos saber cómo había de suceder. Una noche mágica en que el Dios del estuvo presente en nuestro primer beso. Tanto fue la bendición que nos obsequió juegos pirotécnicos en el inmenso cielo. Un cielo que era nuestro, solos tu y yo...Autor: Alberto Garcia

Imaginate

Imagina... Una noche de luna impacientada, alquilada para ser cómplice de una locura desbordante de mucho amor, donde el placer sea la cúspide de nuestras locuras. Inventamos puertas y ventanas para un cuarto, habitamos ese espacio vacío sin dejar más lugar que para el delirio y el placer. Imagina... Las caricias inquietas, con las que nos desnudamos como si estuviéramos deshojando una flor y caen nuestras ropas al suelo como la caída de un telón. Dejando al descubierto el escenario para ensayar las más bellas fantasías, un volcán en las bocas, una increíble erupción de besos y caricias con instantes de suspiros. Nuestros ojos cerrados, concentrando todas las sensaciones y emociones que nos asaltan salvajemente. Bajo el ecuador de esta noche... sobre los ruidos de la ciudad, somos dos cuerpos en uno, desprovistos de cualquier moralidad; una misma piel desesperada siendo explorada por lenguas inquietas. Yo huelo tu selva salvaje y me impregno de todos tus aromas y me pierdo en tu laberinto palpitante... originando desordenes. Tu buscas el fruto emergente de un verano encendido y tu boca lo aprisiona resbalando en sus contornos y tu lengua de fiesta. Bajo esta influencia nos hierve la sangre... burbujeante haciéndonos perder la razón. Desatando el afán libidinoso de todas las bestias que nos habitan y comenzamos la lucha... cuerpo a cuerpo sin ser enemigos. Lucha lujuriosa y placentera, donde resultamos triunfadores los dos. Me muerdes.... te estrujo. Me arañas... Imagínate... Tu flor abierta y mi espiga madura dispuestas a la entrega, entrega y posesión al mismo tiempo... un ritual de la carne, donde reposar la locura. En mi entrega horizontal, yo te poseo. Galopando como un potro desbocado en lo profundo de tu vientre. En tu entrega vertical, tu me posees con la mágica danza de tus caderas. Saltando libre, abierta y apresurada por el deseo de llegar hasta que al fin nos detenemos y temblamos en esta noche sin frío. Lanzamos nuestro último suspiro... Mientras se derrama un torrente de estrellas para envidia de la luna llena. Imagina... que no tienes que imaginar. Que todo esto podemos hacerlo realidad...Autor: Alberto Garcia