miércoles, 4 de noviembre de 2015

Antes de caer la Luna

“El soñó dentro del vientre de su madre, con esos ojos coquetos, esos labios provocantes, ese cabello perfumado, ella conoce que son su debilidad; pero aun así, él logra disimular su situación, él dice que no es justo arrancarse los vellos de los brazos, las raíces del cuero cabelludo y del pecho, porque simplemente se levanta por las mañanas y no la ve despertar a su lado. Con tal de tenerla en el ventanal cada noche, con mucha ropa que cubra esa decencia e inocencia pura de su niñez, ellos saben que están destinados el uno para el otro, pero ninguno dice nada”

Ella era una mujer de contextura perfecta, el detalla sus uñas y calor de sus tobillos, los detalles imperfectos de sus rodillas, los matices de sus coquetos ojos, los muslos y su ombligo, el paraíso de sus curvas, el deleite de su voz al calmar las tormentas diarias, el canto angelical que emana de su tierna boca, al parecer no tan diferente que las demás, comía, bebía y dormía, ella era tan común, andaba campante por las terrazas de las casas, bailaba feliz cada tarde, con sus faldas polvorientas y sus negros cabellos, que gozaban el desorden al son tocar de la suave brisa, hasta el viento era jubilo de sus piernas, rozaba de arriba hasta abajo, con tal de sonrojar sus mejillas, mientras que él tapaba su vista ante cualquier malentendido, cerraba sus labios antes de hablarle, era impertinente que su voz llegara a sus delicados oídos de mujer, era el miedo de acercarse a su cuerpo suave y joven, con tal de mantener la intrigante espera, eran solo ellos al vaivén del amor. Él la observa cada siete horas, cada siete noches y cada desvelo que comenzaba a cualquier minuto del jodido día; parecía tan común, no la sacaba de su cabeza, de su pecho y sus pantalones, la llevaba en sus recuerdos y en sus sueños. La contemplaban debajo del balcón, se asomaba al ventanal coqueta e inocente se vestía de seda, quitaba y ponía su aroma en las mecedoras de su jardín, ella se fue convirtiendo en algo más de lo común, ellos estaban enamorados. Ella insistió con su mirada, era tan poderosa y penetrante, que no pudieron resistirse ante un encuentro furtivo, no hacen falta palabras al estar juntos, miró fijamente, clavo el fuego de su amor silenciado, él lo logro, ella acepto; esa misma noche deberían penetrarse en los planes del destino.  Subieron a la montaña cada uno por su lado, sin saber lo que hacían, temblorosos y ansiosos, Frente a la cascada, la llovizna suave que se derramaba en el pecho de ese hombre hambriento, en las fuentes del placer se desbocó en una palabra, una sola basto para bailar entre la luna y estrellas, el sonido del agua derramarse en sus dedos vírgenes, ella jugueteaba con el desespero de un hombre enamorado; Un poco lejos de las casas amarillas, rojas, azules, verdes, de todos los colores y olores, parece un verano de flores con todos las texturas y tamaños. Ella peinaba sus cabellos mientras el enamorado se acercó a oler sus deleites, después de tantos juegos, aun así el no paraba de buscar la solución de ese desespero, termino perdido en los ojos de esa mujer sin solución, sin resolver el trastorno que le causaban sus curvas; ella se dejó besar implorosa, sin preguntas sin miedos ni temores. Esa era la primera vez que hacían el amor sin tocar aun sus cuerpos, sin contenerse, era de esos besos que nunca se detiene, Tantos años de locura, observarla días, semanas y meses, conocer equívocamente su ser, al verla ducharse a lo lejos de las torrente de aguas, ya era hora de besarla y calmar su hambre, era el momento preciso para evadir el trastorno que le causaba su reflejo cuando no se asomaba al balcón, fue la melodía de un violín mental, que los enredo de tal manera, que esa misma noche, sentados en la hierba, con la soledad eterna de media noche, desvistieron sus ganas, tocaron sus latidos, posaron en la tierra la vez primera de amar juvenilmente, con sonrisas y carcajadas, besos estrenados de niña,  en el vientre de una colina cerrada, se escuchó un gemido de inocencia, ¿qué sabe el?, si la sombra ha sido ella, en esa historia de amor, despertó su carne, oculta amiga al final de la noche, antes de caer la luna, los dos fueron uno solo..Autor: Andrea s

A petición de un compañero.

jueves, 22 de octubre de 2015

Leer es mi orgasmo.

Placida, satisfecha, enlechada de escribir, me paso horas deleitándome escribiendo, mirando a través de historias, cuentos y anécdotas que no son mías, pero disfruto como si fuesen; enrollada en una sola misión, tener el gemido de un lector, obtener la sonrisa de una ama de casa desesperada por dejar volar su imaginación, aclaro, no es perversión, es cuestión de entregarse a leer, fomentar escribir indecencias para depravados naturales, santos y puros, ángeles que nacen para disimular educación, fantoches de dineros, cuneros de madera pobre, el que quiera también leer que lea, que escuche, que ria, que juzgue. Entregarse  las consecuencias de seguir un juego espiritual, si quiere aumentar el erotismo planteado por religiosos inmorales, si quiere tener orgasmos múltiples con la vecina, su sobrina y su madrastra, el de una lesbiana violadora, el de un anciano columnista o el que muere follando. Escribir no me hace cuestionar, me hace moral y me hace mujer, me hace escuchar, me hace sentir lo que nunca vi con ojos, pero que escuche de bocas ajenas, leer es mi mayor orgasmo mental. Autor: Andrea s.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Gracias por las caricias.



''Hoy he matado el verano, y me has abierto el refugio de tus labios bajos.''
-Pedro Pastor.

Me llené de nudos
la garganta
todos estos años,
y de vez en cuando,
alguien valiente tiene la osadía de hacer el intento de deshacerlos,
y yo me dejo,
y empiezo a sonreir
a mil revoluciones por minuto,
como si se me otorgara la cosquilla más larga y aguda de la historia, como si me rociaran la cara y el paisaje con la felicidad que nunca merecí, como si no hubiera nada más bonito que mi risa.

Y empiezo a juguetear todos los días con mi horizonte temporal,
contigo,
y ya no puedo masturbarme solo, sólo por matar el tiempo,
porque me llenaria de culpa si me sorprende tu sonrisa mientras lo hago.

Todavía no sé por qué.
Así que no lo hago.

Y te dibujo en mi cabeza como el cisne más bonito del lago,
como la eternidad con la mirada más triste,
y le cuento a mis amigos que me has dado la mamada de mi vida,
y de las suyas,
que tienes una lengua capaz de acariciarme desde dentro,
que va a ser imposible no pensar en tu cara empapada de ganas cada vez que alguien diga 'calor',
que es jodidamente bonita la vida
si la miro desde cualquiera de tus puntos.

De vista.

Puse las manos sobre el fuego y cerre los ojos como quien te busca un beso,
aposté el corazón al todo o nada, concediendo al azar los futuros daños,
asumiendo el desastre predestinado.

Me miré y me dije: quiero ser feliz hasta el final de este suicidio.
Me acerqué al borde del abismo y me enamoré del vertigo que susurraban tus labios bajos.

Fue precioso y preciso,
como el milagro de un az bajo la manga,
como un largo dia de lluvia y el dulce calor de mil colillas a medio morir entre tus manos,
como una sobredosis de magia frente a la cootidianidad de esta ciudad.

¿cuándo te corres? te pregunto,
no dices nada, pero llueve,
y se tiñen las nubes de gris.
Y se asoma todo tu frio.

Nuestro cielo son siete pisos arriba, y allí la inmortalidad ya no me queda grande,
y puedo ser capaz de beberme toda el agua de mi naufragio de un sólo sorbo,
y salvarnos de paso.

Mirarte desde aquí abajo,
acurrucado en el fondo
de esta melancolía prestada
y pensar: ojalá vieras lo bien que conjuga tu perfil con la luna,
y con lo mucho que te gusta.

Dime: ¿cómo aprendiste a sonreir con esa guillotina entre los dientes?
¿cuál es el precio del silencio de todo ese crujir de otoño que llevas dentro?
¿de dónde sacas esa fuerza para catapultar todas tus comisuras en un sólo segundo?

Me pregunto.
Te miro.
Respondo.

Antes,
jugaba por las noches a desahuciar promesas,
a decorar con lagrimas y sangre la certeza del futuro,
a dibujarle tiros al blanco al destino.

Ahora puedo brindar
sin miedo
por el siguiente paso en falso,
todos los días,
y sonreirle a los vecinos,
y saludar por las mañanas,
fumar menos -si lo deseas-
y besarte un poquito más.

Debo confesartelo,
en el fondo sé que será hermoso
cuando vengas a reventarme el corazón.

Así que adelante.

Y ya sabes,
gracias,
por sonrojarme el miedo,
por las caricias.

Te lo juro
que si me dejas,
te follaría toda la vida...Autor: Tom sawyer

domingo, 27 de septiembre de 2015

27 de septiembre

eclipse lunar mundial.
Me acerco a la ventana a observar, callada e inerte, en mi cabeza empiezo a danzar, caigo en el recuerdo tus desvelos. costado derecho del retrete, bajo la manilla para no sentir más culpa, y aun así mis latidos me descubren en desnudez, con el culo lleno de mierda, te recuerdo y danzo, todo estaba en silencio, excepto la egolatría de mi orgullo, el único asesino que conocemos, culpable de la ausencia.
Esas lluvias que corrompen las calles e inundan las alcantarillas, amanezco perturbada por los olores del ese mismo asfalto, que nos vio correr, llorar, reír. ¿Que puedo pensar de tus esperanzas? Si mi pan diario, es desayunarlas llorando; no encuentro amaneceres entre la locura y la destrucción de tu imagen mental, me quedé vacía, y pérdida en la 'tierra donde jamás fuimos', te apareces en medio de la noche, con excusas, tus malditas mentiras para utilizarme, volverás en 30 años después, tal cual la Luna roja, como la Luna de sangre de hoy. Autor: Andrea s

jueves, 20 de agosto de 2015

¿hay consecuencias?

La proxima vez saldre de la ducha completamente empapada y más natural, sin sábanas, ni toallas, sin lana, algodón, o tela de ropas para esconderme. La proxima vez me voy a exhibir ante los ojos y la nariz, con un aroma perfumado de flores que compré en el mercadillo. La proxima vez leeré de poesía, literatura, física e idiomas, dejaré a un lado las pasiones para salvar mi alma. La gente comenta que estamos graves, porque me prohibieron escribir, la gente anda comentado que tus amores negados son para la sombra de mi ayer, dejaste de lado el brillo de lo que hoy soy.
Cerré los ojos, temblaba mi voz, alce mi puño, me deje llevar antes de despertar, fue un susurro antes de que estallara el transformador, antes de bañarme vestida en pleno verano, él besó las pecas de mi espalda, con el suspiro de un poema, se emocionó sin vergüenza, sin temor, sin guantes. Nos armamos de valor y nos tocamos con los pedazos rotos, no quiso saber por mi maquillaje o mis vanidades, le pregunté si me amaba o si oraba en las noches por mi, si me soñaba, si me apretaba las costillas, si me comería con los besos, y lo sintió, dijo si a todo. Me recordó las tardes que fogozamente mataba mis celos con piedritas de la calle. Que no se preocupe por mi padre, mi madre, o mis parientes, que no se preocupe por los días, los lugares o las ganas. Que se preocupe por ser joven y vivir, que ellos dirán no, pero si lo siento, le diré si a todo. Ha crecido dentro de mi, que bebe de mis aguas, entre mi vientre, a veces me toca parirlo, llenarlo de pechiches, taparlo con la sábana, mientras lo arrullo y le doy de comer. ¡ay, de los que no han sentido lo que sentí! Que este amor en exceso me es fatal. Un invierno en mi interior cuando no duerme conmigo, la púa que envenena el corazón. Si alguien no cree en mi no tengo porque creer en el; No creo en alguien que no confíe en mi, pero te tengo cerca, el Parlamento se disuelve con los meses de mis años, y me toca creer en ti, aún cuando no creas en nadie, cumpliendo la promesa de no volver a escribir...Autor: Andrea s

lunes, 3 de agosto de 2015

Conversión desproporcionada

Le di la espalda.
No sé que dicen mis ojos, mucho menos sabré que dicen los tuyos, el sentimiento de irrealidad crece. Parece una alergia incurable que carcome mis pies al intentar dormir, no puedo crear y pensar en amar, cuando el único objetivo es odiarte, dejándonos de extremos, intentar no recordarte, pero al hacerlo, lograr pasarlo por alto, tan alto que no toque el borde de la cama, ni las orillas del techo. No sé que dicen tus gruesos labios, no me preguntes, no sabria que decir, no reconozco mi voz, mucho menos leeré las sílabas de tus mejillas. No te rias mucho conmigo, que no conoces mis intenciones, y si  renuncias al amor tal vez me llegué a enamorar de ti, no pronuncies te amo, no lo diré, no hasta que te agotes del animal que soy. Todo esta tan planeado por ambas partes, que sabía que este día llegaría, en el que me preguntarias ¿qué hicimos? ¿como llegue contigo, a tal punto? ¿dónde me he metido, que ya ni zafarme puedo?. Fue el mismo monstruo insaciable de carne putrefacta, fue el mismo de siempre, el que se va de vacaciones a las islas del caribe, vuelve sonriendo con un ramo de rosas, que marchitan tu piel, se comen tus hiperactividades y calvean tus bigotes. Al parecer no queda más que decir, si al sentirte dentro, no puedo mirar correctamente ninguna de tus lencerias, tus ojos, tus orificios, no puedo percibir tus perfumes, tus aromas, tus destellos, no puedo cantarte al oido, sin pensar en mis errores, en tus golpes, en tus gritos, no puedo acariciar tu piel, tu boca, tus muslos, no puedo, no debo, no quiero, no me provoca. No sé que dice tu carne, no entiendo la danza frente al espejo, frente al retrete, frente a la luna, no me provoca, no quiero, no debo, no puedo. Trate de beberte más lento, más suave, pero aún así no comprendo porque me acerco al borde y me das la espalda...Autor: Andrea s

lunes, 20 de julio de 2015

contagiosa oscuridad

Desafortunadamente no duermen de día, no duermen de noche, sin parpadear solo observan  por el orificio de su sabana, con ojeras negras y mal aliento constante, con cabellos sucios y con uñas embriagadas de comida, no son víctimas, inocentes o elegidos de la mala fortuna, ellos decidieron entrar a ser parte del juego macabro, pocos duermen de noche, y los que lo hacen chocan con las pesadillas de las alcantarillas. Cada noche se desvelan a esperar el sonido estremecedor de las cloacas del vecindario. Se colocan sus audífonos, concentrándose en cerrar fuertemente los ojos, para no ver el desfile patiotra de los espectros. Entre mas cerraban los ojos, mas era la respiración putrefacta de los cadáveres en sus oídos, entre más callaban, aumentaba el peso de sus pechos para afixiarlos. Fenomeno ufologo que se desvela en sus locuras. Malditos hijos de Satanás, que danzan folclorimante en los abortos nocturnos, las pesadillas más crueles en los suicidios de la ciudad, mientras que en los campos rurales, el perro atemorizado por el demenonio entre los arbustos, le ladra hasta morir, por el hechizo del brujo que sonríe incesante bajo la cama del capataz, con el colchón hundido, mirando a un costado izquierdo, para recordar los gritos del demonio...Autor: Andrea s

¿habra salvación en tus ojos?

Por tus ojos he aprendido tanto, no se que tanto pude aprender, una revelación adelantada de cada cretino que se acerca a mi, por tus ojos he reconocido los caminos, los que nunca recorrí, por tus ojos he vivido todas las embestidas carnales que  viviría por toda la ciudad, por tus ojos he huido de males, una conexión insoportable, inalienable que me encierra a localizarte. Tan cerca no te puedo tener porque tus ojos me matarían;
Mientras las adictas poseen la necesidad de ser folladas y en cada envestida llegar a su libido y las ninfomanas hacen la exploracion de su propio placer, como si su vida dependiera de ello, yo necesito ver tus ojos para recrear el amor, de todas las formas posibles, con este don equívoco de escribir.
Nefelibata por tu embrujo, soñadora de cuello para arriba, acogida de rodillas hasta abajo. Por tus ojos, tal vez perdí la puntería de silbar...Autor: Andrea s

viernes, 17 de julio de 2015

valledupar

 Con una historia tan ilusa, tan confunsa. Descarado y cínico. Esperar tantos años, para que hoy entraras en esa espaciosa casa que nunca conocí, sin la más mínima idea, de que algo me despierta por las tardes, y al hacerlo puedo ver lo contrario de lo que estoy soñando. ya no sentimos nada, me refiero a ningun lazo con el otro, sin embargo aqui seguimos. Viví lo que quise, subí cuanto pude porque me esperaste al bajar.
cierra la puerta. tomándose los sorbos que yo solía brindarle, cierra los ojos, cierra una tregua.
Se me olvida que hicimos tonterías y por rabia nos maldijimos. Me imagino lo que estas haciéndole a tu cuerpo, ese daño moral que te deja estancado en cada latido o intento, devorando cielo, tierra y mar, gozandote después de tanto, porque también fue mío, también te negué el daño moral que nos hace estar placidos. Después de todo nunca fuimos amantes, entre tus brazos a flor de piel, ella se corrompe, y nadie puede evitar lo que siente tu pasado al ver un presente entre tus melodías de valluno. Nadie puede impedir un sentimiento de recelo, con tu primer amor. El clima oscuro me trae recuerdos, como que alguien me corresponde por ejemplo. Aprende a hacerle el amor como te enseñe, con esa musiquita que nos convencía a pecar, fui prisionera en el propio espectáculo de tu modo de amar. Te hice la poesía que me pediste cuando no te quería, hoy...Autor: Andrea s

jueves, 9 de julio de 2015

rap, el don del poeta

Es el peor don de un hombre, enamorado, melancólico, dromomaniatico, ingenuo, poeta. Lo que le condena, su propia escritura, su propia imaginación, su único consuelo, el sueño que se le desaparece como agua entre manos, y su pellejo ya consumido, ansioso por ser devorado en el mágico deseo de viajar. No conforme con esto, se sienta en el retrete cantando rap, canta desde que se levanta, arranca sus uñas, llorando desgastado, desnudo y sin fe. Ducha su cuerpo, rebotando su puño contra cualquier masa cercana, sin amor, sin cursilerias, solo...Autor: Andrea s

martes, 7 de julio de 2015

Borrachera y parranda

Sonzacarte esta misma tarde, para que estés listo antes de que caigan las once, ruleta de acordeón, corazón incesante ¡despierta!, quiero verte contento, asomate a la ventana o abreme la puerta, escapa sólo esta vez, ocupaciones, responsabilidades, obligaciones y demás... Mi Amor, templado, suave, delicado, mi universo, inmenso, infinito, mi silbido, feliz. Inyectame de adrenalina, para rendirme a tus pies ungidos, dejame reposar debajo del arbusto de amor con tus caricias; Mi folclor, melodía, Cóndor. Podrias leer todo el libro de cantar de los cantares, pero no entenderias que va mas alla de una pasión lo que estoy sintiendo. recien horneado, calmante de mi tormento, no encontré la manera más sutil de escribirte un verso donde describiera tanta belleza barranqillera de un hombre, un verso chiquitito donde cupiera tanta majestuosidad incoherente; la aurora se asoma y lo único que se me ocurre es regalarte un rosa,  para desfilarla por tus piernas o para que la riegues en verano con tus ojos, eres mi golondrina tranquila, mi fresco natural amor de juventud, sin tanto perendengue como le dicen en mi región, con colores o a la intemperie de la nochecita, nos vamos al rincón y comencemos bailando. Amor tropical, con tus dulces besos de agua transparente y cristalina, como la que se derrama por las piedras de minca en la samaria, donde la emoción no me cupo en el pecho, mi letardo de amor. Mi vallenato de ternura, de ese vallenatico viejito de la sabana, de ese camino largo. Nube de aguardiente, me embriague. ¡Oyeme! ya llegó la hora de calmar la parranda, porque quiero dormir, pero junto a ti, y no te sorprendas, porque en silencio nos envolvemos en la hierba; Mi palomita,  entregado, vitamina de mis reacciones. Suave miel, néctar. Quédate amor, mirame la desesperación, las ganas, ahora comprendes, Mi auxilio, deseo, sonrisa. Te haré cosquillas hasta la madrugada, que a antes que salga el sol yo te llevo a tu habitación...Autor: Andrea s

sábado, 4 de julio de 2015

HOMBRE PÁJARO

Foto colpensar

Pájaro no volador, conectado a la tierra, sangrar o perderte a ti, boca americana
Gran píldora pegada yendo hacia abajo"

IRON & WINE - Flightless Bird, American Mouth

-mis niños, hoy hablaremos de las cosas que están en el firmamento, por favor pinten algunos. "Un ave, excelente dibujo jhon", le dijo su maestra mientras sozaba su creativa cabeza de cabellos lacios.
-"hijo no saltes, hijo esta muy alto, cuidado jhon", le insistio su madre mientras gruñia con advertencias para su hijo.
-"amor que susto ¿donde andabas encaramado?" Le pregunto sonrojada aquella chica mientras mordisqueba el lóbulo de su oreja, con el gesto sorprendido por la flor en sus narices.
Eterno soñador, acaso vives en las nubes con las estrellas, soñando despierto todo el tiempo, mientras analizas como aproximar un truco, a veces pienso que has enloquecido, pues por ratos te pierdes entre la atmósfera y estratosfera de tus ilusiones, es como si la magia de los dioses te donarán un pedazo de constelacion para correr en contra de la gravedad, los mismos que te empujan de la tierra a la nada, es tan parecido a que te hundieras en la superficie del cielo, a nadar como niño en vientre de madre, a desfilar entre el poco oxígeno que queda de las alturas, sonries ingenuo a tus sueños de pajarraco indecentemente perfecto, fuiste creado tal vez en el tejado, no te detienes al caer, y al llorar tus lágrimas se las lleva la suave brisa, pero aún así sosollozo y húmedo sacas tus alas a mitad de la noche, cuando todos duermen, tu vuelas. Bendito muchacho rapido y animoso, buceando profundo para alcanzar monedas a la luz de la carretera, te corté el pelo largo y limé tus uñas afiladas. Humildad y carisma patriota. Un gato de la casa dispuesto a aullar en la montaña más traicionera, no me digas nada, devuelveme tus dibujos, tus saltos de colina en colina, tus flores, descansa y duerme en mi regazo.

  Con mucho cariño Homenaje a jhonathan flórez Patiño.
Autor: Andrea s

martes, 30 de junio de 2015

preñadas

Tres puños contra la pared, cabezazos delirantes, aullidos debajo de la mesa del pastel. Sonido alarmente, la gente anuncia que esta proxima a llegar la mujer, boda colorida en el pecho de un soñador, campanas funfuñantes ceñidas de telas blancas, olor putrefacto de un pasado sin hazañas, putas de gala invitadas a la ceremonia, todo era perfecto, todo parecía planeado. La mujer caminaba hacia el altardero sinónimo del matedero, más no pudo salir de aquel cuarto donde tenía las petacas arrimadas al colchon, por sí algún inventado inoportuno amante venía en busca de su rapto, un Cristo más y una supuesta Virgen menos; la gente seguía alborotada por la nostalgia y la emoción; el padre del novio seguía dando puñetazos a la pared, el padre de la novia seguía dando cabezazos a la mesa nupcial. Pero la mujer rascaba su mandibula con zozobra mientras el novio miraba a la mujer detrás del hombre con gafas azules, una pechugona malhumorada que lo invitaba a pecar con el paladar, el incomodo aullido terminó en gemido frustado de escobazos por la suegra de la novia, que encontró a los perros fornicando antes del matrimonio, sin embargo el agua fría no pudo contener el esperma de los próximos cachorros que iban a llegar. La novia abrió la puerta que la llevaba al siguiente nivel, el novio volteó la mirada de una vez, ya no faltaba nadie en la iglesia, todos parecian alegres, muy entusiasmados, y sin más preámbulos a medida de los pasos, la novia colapsó en nervios y se desplomo de un infarto, cachorros ajenos de un hombre con el que nunca pudo casarse...Autor: Andrea s

miércoles, 24 de junio de 2015

fuego ajeno

Ha renacido nueva musa, y por nueva me refiero a la misma que me inspiró a aprender a manejar bicicletas.
Golpe en la cara, algo me tenía que despertar. Olor a fuego, algo lo tenía que levantar. Gritos que provenían del barrio. Dolorosa partida del ser amado, dormimos en la misma dirección, paradójicamente en la posición fetal como niños sietemesinos, no teníamos nada planeado para el encuentro, pero irónicamente un incendio fue la consecuencia de una causa recién parida, tuve que volver a mirar su figura tras el telón de humo proveniente del balcón, se arrimaba un chiflido que hizo que su mirada mirará los míos y entendiera las señas tras el telón de humo. Aceptemoslo, Polvoriento te he querido, te has ido y no volveré a respirar tu Inmaculada intoxicación...autor: Andrea serrato

martes, 9 de junio de 2015

Primer Contacto

Emoción compartida, la noche de ayer pude sentir una mezcla de ebullición y alegría en mi interior que jamás había sentido. Ese no sé qué, que nuestro cuerpo manifiesta cuando algo está por suceder. Delicadeza a flor de piel, un sorbo de una flor llena de vida que con su dulce néctar humedece mis labios con los suyos. Que puedo decir, me fascinas y mucho. Pensar que todo este tiempo estabas ahí... escondida tras un arbusto esperando a que un poco de sol radiara en tus pétalos. Energía que fluye por tus venas, la misma que hace temblar mi cuerpo en el instante en que tu boca roza con mi piel. Dulzura como ninguna otra, suave, tranquila, y muy sensual. Tan sensual que con tan sólo recordar; mis labios claman por otro poquito. Antes de llegar a ese preciso momento en que nuestras bocas estaban sedientas de un beso apetitoso... ambos no éramos capaces de dar el primer paso; sabemos que debía de suceder. Queríamos saber cómo había de suceder. Una noche mágica en que el Dios del estuvo presente en nuestro primer beso. Tanto fue la bendición que nos obsequió juegos pirotécnicos en el inmenso cielo. Un cielo que era nuestro, solos tu y yo...Autor: Alberto Garcia

Imaginate

Imagina... Una noche de luna impacientada, alquilada para ser cómplice de una locura desbordante de mucho amor, donde el placer sea la cúspide de nuestras locuras. Inventamos puertas y ventanas para un cuarto, habitamos ese espacio vacío sin dejar más lugar que para el delirio y el placer. Imagina... Las caricias inquietas, con las que nos desnudamos como si estuviéramos deshojando una flor y caen nuestras ropas al suelo como la caída de un telón. Dejando al descubierto el escenario para ensayar las más bellas fantasías, un volcán en las bocas, una increíble erupción de besos y caricias con instantes de suspiros. Nuestros ojos cerrados, concentrando todas las sensaciones y emociones que nos asaltan salvajemente. Bajo el ecuador de esta noche... sobre los ruidos de la ciudad, somos dos cuerpos en uno, desprovistos de cualquier moralidad; una misma piel desesperada siendo explorada por lenguas inquietas. Yo huelo tu selva salvaje y me impregno de todos tus aromas y me pierdo en tu laberinto palpitante... originando desordenes. Tu buscas el fruto emergente de un verano encendido y tu boca lo aprisiona resbalando en sus contornos y tu lengua de fiesta. Bajo esta influencia nos hierve la sangre... burbujeante haciéndonos perder la razón. Desatando el afán libidinoso de todas las bestias que nos habitan y comenzamos la lucha... cuerpo a cuerpo sin ser enemigos. Lucha lujuriosa y placentera, donde resultamos triunfadores los dos. Me muerdes.... te estrujo. Me arañas... Imagínate... Tu flor abierta y mi espiga madura dispuestas a la entrega, entrega y posesión al mismo tiempo... un ritual de la carne, donde reposar la locura. En mi entrega horizontal, yo te poseo. Galopando como un potro desbocado en lo profundo de tu vientre. En tu entrega vertical, tu me posees con la mágica danza de tus caderas. Saltando libre, abierta y apresurada por el deseo de llegar hasta que al fin nos detenemos y temblamos en esta noche sin frío. Lanzamos nuestro último suspiro... Mientras se derrama un torrente de estrellas para envidia de la luna llena. Imagina... que no tienes que imaginar. Que todo esto podemos hacerlo realidad...Autor: Alberto Garcia

viernes, 15 de mayo de 2015

panico en raices

Asertiva y liviana; Empecé a creer “believe”, sabía en el fondo de mi alma que pronto me salvaría de lo que se aproximaba, el peor miedo sin nombre, tuve que arrastrarlo conmigo desde mi infancia, era pesado me agotaba psicológicamente, me avergonzaba traerlo conmigo, alguien más debió sufrirlo para traspasarme hereditariamente esa maldición, ¿acaso me salvaría algo como el amor? “love”, parecía una locura, yo estaba más de aquellos lares que de estos terrenos físicos, parecía un palpitar incesante en mi corazón, por eso nunca lo escuche sinceramente, con tanta frialdad con tanta ansiedad, que me ahogaba, me deprimía y hasta el día de hoy aprendí a que uno vale más que sus errores, no hay peor miedo que tener miedo, solo tenía 7 años de edad, el peor episodio traumático que creía tener, algo secreto como un superpoder, algo que me hacía especial a los otros niños, quien sabe quiénes más lo vivieron; Se rieron de verme caer, me arrastre entre la arena del pavimento con las rodillas ensangrentadas el día de mi cumpleaños, mi cabello desapareció mas de 30 cm, y aun así, no me imaginaba dentro de un centro de rehabilitación, como decían que terminaría en pocos días; no fueron las pastillas más caras o complejas, una obsesión que se mantenía silenciosa y mortal, matándome lentamente en cada año, en cada reunión o fiesta, no fueron los tarjetones humanos, ni los miles lugares que logre escapar a tiempo antes de explotar con la fobia, el pánico de caer y no levantarme, para reemplazar la amargura de aquel desabrido sentimiento, me embriague hasta vomitar arcoíris de decepción; sin embargo alguien del más allá, fuera de este mundo inimaginable, algo sobrenatural tomo mi corazón roto, cicatrizado, quebrado, herido y confundido, deje de correr en círculos, y en todos estos meses, he sido libre, mas que una etapa o trastorno, un milagro porque... ¿yo? yo fui libre…Autor: Andrea s

miércoles, 13 de mayo de 2015

El impulso del hombre detrás de la bocina

Tenia la voz chisposa, zumbaba en mi oido un: hola, espere a que te desocuparas para insistir que sólo necesito ser escuchado. De alguna forma esperaba su llamada, esto tiene lógica en mis criterios, cada noche se fue convirtiendo un instante de cielo. No es prohibido, no es intocable, no es pecado, sólo a veces necesitamos hallar la conexión que nos haga sentir amados o simplemente trasnochar para ser escuchados. No quiero hablar del costo, de las consecuencias, ya que es más que obvio que cuando salía la Luna; mi voz sonaba delirante, olvidadiza e inocente si se me permite decirlo. se preparaba el firmamento con el repertorio de canciones, en la bocina suya sonaba el gustazo de escucharme hablar, el se arrinconaba a buscar señal en alguna parte de su casa, solo para hablar conmigo, uno de los pretextos que me hicieron contestar sus llamados . Al principio era tan incómodo escucharle la voz a un desconocido con complejo demodelor de puerto riqueño o tal vez cubano, pero en sus llamadas clandestinas, el me hizo saber que sus intenciones eran tan bonitas y sencillas como la de los hombres no comunes y corrientes, esa clase de hombre que no sabía que existían. En mi concepto escribir sobre el no sería la perdición, sino la feroz capacidad que me revivió después de tanta muerte literaria, me inspire aquella noche con la poca información de un hombre que nunca amare, pero que en mi filosofía amaba hablar con el hombre detras de la bocina...Autor: Andrea s

lunes, 4 de mayo de 2015

lo que de verdad duele

Lo que de verdad duele. “Y si te lo perdono, seguro que lo olvido” -Noel Nicola. No, no dueles porque estés con él y me dejaras a mi Ni el pensar cuántos besos incontables han apilado en la cima de sus sueños Poco hace daño (y aquí mentiré un poco) el imaginarlos desnudos Y que le enseñes lo que yo te enseñé entre caricias y orgasmos Poco importa y duele que sonrieras por otra sonrisa Y que seas feliz me da cierto sinsabor a alegría. No duele que me enseñaras a escribir solo para ti Olvidándome de lo demás, porque en ese mundo de los dos, fui feliz. Lo que de verdad duele, lo que sí no te perdono Eran las palabras que apilaste para mi estadía mientras planeabas tu partida Esos no te vayas nunca para que te fueras en un por siempre Lo que duele es que pusieras semillas de sueños en mi pecho Y lo rosearas con mimos hasta verlos florecer Y en un momento inesperado lo arrancaras Para deshojar nuestras flores y preguntarte en cada pétalo Si él te quería o no te quería. Lo que aniquila es el tener fe en ti Por encima de todas probabilidades Que estuvieran más allá de tu sonrisa. Lo que destroza es llorar de tinta negra nuestros sueños A una hoja insensible para volverlas barquitos de papel Y arrojarla al lago donde nos quisimos, Para creer que aún flotamos, que todavía no nos hundimos. Lo que mata y me condena a la vida Es saber que las canciones que te enseñé para los dos Se lo cantes a otro en la intimidad, diciendo que antes de él no tenías un hogar. En conclusión, lo que duele es que tomaras todas tus falsas promesas Y la apilaras en una bala para fusilarme Sabiendo que contigo Nunca usé chaleco antipalabras...Autor: Billie Jean Madera

miércoles, 22 de abril de 2015

no pares de reir

No podría fallarte porque me fallaría a mí misma. No puedo dejar de pensarte porque en esos instantes olvidaría hasta el origen de las cosas, como aquella peste del olvido que cayó en macondo, o como la mancha de sangre en la camisa de fiamma, imborrable pero traicionera, no puedo dejar de amarte porque andaría perdida buscando a reina en new york, cuando lo único que sé que es que me iría a donde tu quisieras que yo fuese, es más, sin permiso alguno tomaría mi nombre y mi apellido y los pusiera a echar andar, donde nos amemos como esposos sin casarnos, el pecado de vivir para tus deleites y morir recostada en tu costado. Esas cosquillas que te hacen sacar la carcajada más bulliciosa del mundo entero, donde te la presiono apunta de besos hasta hacerte pensar que estoy tremendamente enamorada de tu sonrisa bajo mis pantallazos desolados…Autor: Andrea s

resulto siendo la protagonista

A la edad de 12 años empecé escribiendo monólogos sin saber que era, como se comía eso. En mi ignorancia danzaba con la tinta en mis piernas siempre cerradas, corría con el falso remendado hasta 15 dedos arriba de la rodilla, pero esa noche cuando el punzón desgarraba mi pecho, y los golpes taladraban la pared, decidí reconectar mi mente a la realidad, me hundí lentamente en la bañera, cante por la ciudad, tararee las letras más bonitas que pueden haberse escuchado, grite en medio de los transeúntes, recorrí las carreteras sin mapa. Esa noche me bañe bajo la lluvia, cayeron mis atavíos, mis arrebatos, mis loqueras. Cuando me entere de tu traición y tus usadas frases chicaneras, me mire frente al espejo, sonreí, y escribi el monologo del amor, donde ni tu estas incluido, ni donde yo soy la protagonista, un monologo del hombre soñado en el mundo utópico donde las rodillas se doblan, al sonar las campanas…Autor: Andrea s

Ciega engafada

La novata, asi le decían en los pueblos, esa era la que me miraba mientras de letra en letra simulaba leer el periódico, había perdido su son picaresco de escribir, no le encontraba sentido a lo que decía, ya no sabía ni entrelazar lo que decían sus pensamientos, para colmo, tenía todas las ideas consumidas en la misma rutina vaga, empezó a leer más libros de lo común, dos por cada mes, para ser especifico, pero tan mala era su suerte, que la novata borraba lo que escribía arduamente con regocijo, se refugiaba en el toque toque de sus deditos chiquitos, de puerta en puerta encontrando algo que la animara a escribir en hojas de papel, apunta de lapiceros no tan usados en clase, la novata del amor, la rejugada en sus sueños infantiles, me la encontré vilmente escudriñando libros de la biblioteca, los besaba antes de acostarlos a dormir, los leía en los rincones de los parques, con sus gafas exageradas y sus coloridos trajes verdes azulados, recibiendo cartas de los animalejos que saltan sobre su cabello despeinado, asi vivia la novata, de tierra en tierra, sin medir las distancias entre su razón y su locura…Autor: Andrea s

miércoles, 25 de marzo de 2015

Obsequio

Cuando era niña, tenía la manía de seguir el circulo vicioso de mis pasos, imagíname dar vueltas y vueltas en la misma columna meada de perros, contar de 1 al 5 en repetidas ocasiones para mantener la calma, sin tener trenzas por el cinismo de escapar de las manos suaves de mi madre, mantuve hacia mí la costumbre de repetir las mismas mentiras que me lastimaban, simplemente egoísta, no tuve el valor de darme cuenta que mis vacíos eran cráteres que yo misma cavaba al pasar los años, que el sueño de volar e irme lejos eran posibles si metía mi cabeza de lleno al alejarme de lo que me ofrecían con amor, de no saber de nadie, de ser malagradecida, de no valorar lo bello que pudo ser mi crianza, porque me empeñe a ser egoísta, salir huyendo en situación de crisis; y ahora me miro frente al espejo, han pasado muchos años, me miró fijamente y en mis ojos vi el miedo más grande de perder a tus seres amados ¿de verdad demostramos que los amamos?, alejarme de aquellos a quienes les negué tanto, por quienes estaba dispuesta a reemplazar con cualquier propuesta extranjera, a quienes ignore la mano por la terquedad de caerme, sin tener ni siquiera la voluntad de levantarme; ahora con el cabello humedecido, me miro al espejo interrogada del ¿porque tuvo que pasar así?, reconociendo avergonzada que las experiencias se viven al lado de gente que realmente vale la pena. Quisiera dar lo mejor de mí, repartirme de a trozos, para no lastimar a nadie, porque aprendí amar hasta los animales, porque me duele y siento algo que se estremece dentro, que brota, que surge, y sé que se llama amor; sobre todo quiero estar bien conmigo misma, hacerme feliz, sonreírle a medio mundo, y ser sincera con la otra mitad. Cuando era niña, no supe establecer esa conexión, que hoy en día me cuesta desprender de ellos, tan delicados y vulnerables con el pasar de los años, sin embargo más sabios, Dios sabe que estoy frente al espejo mirándome y reconociéndome; porque no hay que esperar tanto para ser mejores personas. A veces nos frustramos, quisiéramos darle lo mejor a nuestros hijos, darles los mejores detalles que a nosotros nos negaron, darles los mejores sueños propios, los mejores instantes, gracias a esto, llorar a solas o a veces no hacerlo, porque somos el reflejo de fortaleza de ellos, darles la comprensión y el tiempo, darles los buenos días, y las buenas noches, llenarlos del lujo del conocimiento, darles eso que nos negaron, darles con amor lo que nos enseñaron, evitar marcas, heridas, evitar frustraciones, que maldicen nuestras raíces y nuestros frutos, siendo así, cuando no sucede nos enfurecemos, no hallamos la manera de hacerlos entender, espantándolos para siempre. Es así, cuando nos escondemos bajo la delgada capa de los gritos, las palabras y los insultos, que jamás nadie borrara, que nadie jamás sanara, que nadie jamás quitara. Cuando era niña mi ingenuidad me cubría de inocencia, mi curiosidad me aventuraba a un mundo nuevo, sin saber aún muchas de las cosas que me esperan, quisiera pasar el resto de mi vida descubriéndolas con amor, es la mejor forma que nos asegura caer para ser levantados, equivocarnos sin frustraciones que florecen con cada recuerdo, el amor nos asegura permanecer en tanta oscuridad, si volviera a ser lo que fui, apuntaría en mi ventana la palabra que tanto me costó interpretar, que tanto me costó sentir; el regalo mas hermoso que me dio Dios…Autor: Andrea s

lunes, 23 de marzo de 2015

fétido olor de la tumba equivocada

Estaba al borde de la cama con el sentimiento fétido de indignación, sentí la mezcla de melancolía que no me dejaba dormir, haber llevado esas flores a la tumba equivocada me obligaba a cargar la culpa de haber robado varios racimos para mi amado hijo, Joaquín; esa noche sentí que algo se colgaba de mi pantalón roto y desgastado, solté un viento trasero mientras hurgaba mi oreja con una ramita de árbol, el olor del alcohol me bañaba por completo. Olvide que de camino al cementerio, hay una descuidada finca, casualmente recibe el nombre de Armazón, que representa un sepulcro, se levanta en los templos para celebrar los funerales por un difunto, los dueños de esta disfrutan de su ganancia, bajo el cautiverio de un encierro desdichado debido a grupos al margen de la ley. Ya estaba a punto de caer de la cama, cuando precise que algo olía a podrido, me levante a recoger los pescados que había capturado esa mañana, olas regocijadas en peces, con un calor infernal me prepare a guardar la colecta en una caja de icopor fino, escuche el vaivén de las olas que se resentían ante tanto silencio en mi habitación. Me habían observado, ese pensé, una descomunal mirada durante toda la maldita noche, tenía las pepas más incomodas que hubiese visto antes, tan blancas que parecían canicas pálidas en sabanas oscuras, sus ojos no parpadearon ni un solo momento, y su sonrisa estaba más blanca que la luna llena de la noche anterior, mientras que sus manos aumentaban por la luna roja, la sombra malévola decidió penetrarse por el borde de mi ventana hecha de tablitas viejas, lastimosamente la ventana estaba quebrada, por algún mocoso inquieto que jugaba con su pelota de béisbol firmada por algún deportista incrédulo, sin embargo eso permitía aumentar la ventilación en mi refugio, lejos del bullicio de los turistas intrigados en estas tierras paganas; cautivo de la paz, la soledad, el duelo de estar completamente dependiente de los peces, se acercaba la fecha de semana santa en el pueblo, así que decidí ganarme unos pesos de mas, para comprar flores decentes que salieran de mi bolsillo, de mi sudor, de mi esfuerzo. Fui a buscar un poco de agua para refrescar mi garganta, moje mi rostro, levante mi cabeza frente al espejo, donde aún ese rostro espeso, me miraba. Prendí unas cuantas velas, pero el viento soplo tan fuerte aquella noche por el patio, que termino por apagar todas las velas que resistían otros instantes más. Me acosté sin dejar de mirar ese rostro desabrido que se desaparecía por la ventana y volvía aparecer por los calados del costado del callejón. Cerré los ojos con tanta fuerza, que sentía que si no los habría el ataque de pánico sería más fuerte, y terminaría hundiéndomelos, hasta dejarme ciego, loco y sin memoria; aquella noche volví al cementerio, tratando de abrir con cautela la puerta, para que la figura tenebrosa no oyera mi escapada fortuita, quien me había dado la espalda minutos antes para toser en el callejón, desdichado con sus cabellos faltantes y su incurrida presencia que me desesperaban, pude ver algo de calvicie pero me apresure para huir de aquel incomodo momento, me apresure para que no me siguiera aquel desdichado; al llegar al camposanto, salte la baranda oxidada, apresure el paso, repartí incienso para espantar al perro del guardia nocturno, la había comprado esa misma mañana en la plazoleta del pueblo, para aportar algo al ritual en esa devota semana, devolviendo las flores robadas; saque el cuerpo de mi hijo que aún estaba tibio, hibrido, con olor intacto a vida; sentí los pasos del guardia, sentí la maquinadora mirada de aquel espíritu maldito. Con el cuerpo de mi desafortunado hijo, sentí que en cada paso, aumentaba el peso de mi pequeño Joaquín, en mis brazos se iba convirtiendo en hombre, yo aún más viejo. Entre a mi casucha con la esperanza de volver a darle vida a lo que hace más de 20 años se mantenía bajo tierra, me pose cerca de él, mientras la sombra recorría el callejón desesperado, intentando sonreír con más fuerza; ya pasada la mitad de la noche, tome el cuchillo que escondía debajo de la manta negra de la procesión pagana, con el que solía rebanar los peces, y me lo clave en lo más profundo, mientras me desparramaba sobre el piso de arena húmeda, mi cuerpo se desplomo cerca de la cama, donde por última vez admire el rostro de la temible presencia que dejo de sonreír, abrió su inmensa boca y me devoro de pies a cabeza, incline mi cuerpo para ojear a mi hijo, Joaquín abrió sus ojos, y se fue levantando de a poco, mientras que yo, ya había sido tragado por la tierra, seguramente más nadie sabrá de mí...Autor: Andrea s

lunes, 9 de marzo de 2015

Mar dalhí

Como un rayo de luz entraste en mi oscuridad, remota y olvidada por la soledad y el silencio, sabrá quién, cómo me iluminaste el corazón, con tu mirada, con tu sonrisa. Fue entonces cuando entendí que un lucero es cuestión de verte sonreír, y que la luna abría sus brazos para acoger las más hermosas melodías que son las sílabas de tu voz. Mi problema resultó siendo la lluvia derramada de mi alma, que en cuestión de segundos se encantó con tu holgada presencia. Me alegré cuando te vi, mi camino se juntó con el tuyo y no pude detenerlo. He susurrado al universo, con mis ojos cerrados el calor de tu majestuosa presencia, pero he de padecer en mis estrellas, al saber que tu perfume es propiedad de alguien más. Como quisiera pertenecer a la estricta organización de tu mente, y vincularme en los intrínsecos momentos de tus pensamientos, pero vano es. He de dejarte esto, para que me olvides con los ojos abiertos y tengas presente que yo nunca te olvidaré...Autor: Francisco Diaz

jueves, 19 de febrero de 2015

bravío

Desde mi perspectiva, es solo mi pasado aunque ellos simplemente lo vean como etapas de gusto propio, ya esto debió haber quedado atrás, nadie tiene el derecho de empujármelo en dirección opuesta a mis nuevos deseos y proyectos, como siempre, mantuve las mismas ilusiones, nunca confié en los lazos para toda la vida y así me acostumbre a las mismas clases de mujeres, con ricos sabores que me dejaban el desabrido sabor de la soledad, procure probar tierras hostiles, aguas cambiantes, con aroma a gloria de virgen, me deje llevar por los bultos sensuales y las curvas de los labios más dulces, tratando de ocultar a toda costa mi capacidad de pensar, o pogear todo el berraco día. Siempre oculte los hechos más relevantes, y trate de resolverlo todo a la vez, pero en la vida de un ser humano, hay un punto donde se agotan sus fuerzas, se cansa uno de luchar, y decide echar a la suerte, para mi concepto, nunca lo hice y aun sigo esforzándome por un amor que entra de la planta del pie, y sale por los orificios de cada saliva que embriaga el cuerpo de esa mujer, nunca pude conseguir las frases poetas más cursis y emplagosas como ella lo pedia, pero sin problema me despoje al desnudo, pronuncie su nombre como lo pedía, le demostré lo que sentía por su cuerpo, cubrí uno a uno sus miedos, mientras moría de frio, pero siento que me paga de una manera ingenua e infantil, tiene miedo y aunque sea su lazo entre la realidad y el placer de volar a lo desconocido, no se deja contemplar por miedo a perderme, sabiendo que me tiene en cada momento, en cada lugar, me despliego ante sus caprichos y lo hago por amor, pero aun siento que sigue siendo muy poco, ¿Quién no se ha equivocado?; merezco ser amado con la misma intensidad que ame, si el destino es culpable, no lo sé, poco creemos en el, pocos luchamos por lo que deseamos, con la misma intensidad que hacemos temblar a una mujer, estremecerla hasta el punto de enamorarse, como me enamore…Autor: Andrea s

ropa de algodón

Me apresure a quitarme la ropa que me apretaba del largo día que tuve, me prepare para quedarme con la ropa interior de algodón, mientras me desparrame en la cama, hurgando las rosas, que corrían despavoridas por la brisa del ventilador, estaban del mismo color del día que las arranque de su tallo, pero con agotamiento exterior, era normal, les faltaba agua, sol, una razón para seguir existiendo, a pesar de ser arrancadas sin ninguna excusa humana, pero finalmente murieron. Rompí en mil pedazos mi alma, recogí mis esperanzas, mientras acumulaba todas las ofensas y las palabras, para hacerle reclamo de este monótono amor, su capacidad para mirar a otras mujeres sin herirme, envolverme rápido en su trozudo espaldar, su firme reojo de analizar lo que le rodea, e ignorarme con sutileza para hacerme sentir mujer. Ese día me había levantado con la calor inmensa de tomar mi maleta, irme lejos y ser feliz, a mi manera, mi felicidad acaba donde empiezan las tristezas del otro, asi que decidi ser feliz bajo las normas de la gente común. Invisible para la persona que me había entregado su vida entera, y era tanto peso que empecé a dividirlo por pedazos, al dejarlo a la orilla (cosa errónea), porque el mar de a poco, me lo estaba robando y aun no me había percibido de la situación. Sé que cuando me ausento de la imaginación poética, entro en el cuestionamiento de que estoy haciendo las cosas mal, y el tiempo no me da abasto para tantos planes, donde parece que no está incluido él. Como tú ¿Cómo yo?, espontánea con la capacidad de hacer que la gente caminé; siendo perjudica de mil maneras sutiles, sonriendo ante la problemática que faltaba poco para dejar de mirar traseros ambulantes, estaba siendo prisionera de lo que ya era, una infiel…Autor: Andrea s

jueves, 5 de febrero de 2015

Recuperar la memoria antes de morir

-Don Alejandro, ya está la mesa. –dijo la ama de llaves- mientras que él observaba a su mujer dormir, en esa amplia alcoba, compuesta con telas egipcias, sabanas turcas y algunos jarrones rotos de la india, era dueño de las tierras, más hermosas y fructíferas del condado en norte América, el hombre de origen latinoamericano, con rasgos extranjeros, fielmente arraigado a sus costumbres, de esos hombres con un llamativo tono al hablar, parece que la tierra sostuviera lo que sus palabras reflejan sin dejarlas caer al pavimento; su mujer, era una trabajadora del campo, una simple amante de la literatura y el arte, entregada a su marido desde la primer beso que le dio, por eventos seriamente disipantes, profundamente dormida, como si nada alredor la hiciera despertar. -¿Recuerdas cuando nos conocimos?, estabas hecha un desastre de mujer, con tus harapos, y tu bulliciosa voz por todo el pueblo-Le dijo mientras besaba su mano. Ella aun parecía inmóvil, y el marcho de la habitación, su rostro no parecía triste, no parecía desconsolado, simplemente bajo las escaleras, con ese prepotente orgullo como cuando lo conocí. Muchos años atrás la joven esposa estaba sentada en una de los escalones de la iglesia, parecía alegre y llamativa, un poco adormecida por alguna clase de encanto, ella era esa clase de mujer que deja el arroz pa’l mar, un poco salado, áspero al intentar digerir; la última vez que lloro de impotencia, tenía una bola en la boca, dulce, chiclosa al masticar, exquisita al tener antojos de seguir pulcra y bien aseada, se quitaba los aretes al escribir las cartas, para aquellos que le dejaban saborear el placer de sonreír, dejaba que sus pechos penumbrosos bailaran sobre la carretera, sin tener la mínima idea, que se observaban desde los pisos más altos de la ciudad, su nombre era… realmente no recuerdo como se llamaba aquella mujer con aspecto italiano, provenía de las cordilleras de los Andes, por eso su aspecto tan envolvedor, su madre era otra clase de mujer con el arroz pa’l rio, un poco dulce, aceptable al masticar; tenía la manía de rascarse el cuerpo en cualquier lugar, las ideas desaforadas de su madre se enlazaban con el pensamiento de aquel joven, que le compraba las bolas chiclosas cada domingo. Movía bruscamente la nariz, de un lado al otro, vanidosa y firmemente entregada a la idea de que ese sería el hombre de la vida de su hija, ya que no era tan común encontrar a un hombre de ese aspecto por ese lado del mundo; la joven empezó a arreglarse, y sonreír con sus dientes llenos de esa goma de mascar, mientras que escuchaba los consejos de su madre, él poseía una mirada intrigante por aquella escuálida latina; las primeras veces que salieron, ella le dio idea de ser completamente diferente, no era normal esa personalidad, ella era alguien que lo dispuso a lanzar suspiros de ira, rabia, y enojo furtivo; pero se acostumbraba a la idea que ella sería la madre de sus hijos, la beso en la frente como acto de respeto, como si deseara nunca perder la memoria de esos recuerdos tan exquisitos, él supo lo frágil que era desde la cobertura de su pañuelo en la cabeza, hasta las vértebras deseosas de su columna; dio un giro de 180°, hasta balancearse a ese primer beso, desde ahí, selló lo que posiblemente sería, una escapatoria en la hora de los estudios de geografía para ir a atender a una mujer que exigía cuidado las 25 horas del día, desde que la italiana se fue, las ventas de gomas de mascar bajaron por tanto descuido, hasta que mamá muriese de una extraña enfermedad casi a los 200 años de edad; un viaje a lo largo del condado, en una pieza pequeña de la finca, donde ellos se calentaron toda la noche, apunta de gripes, tos y flema. Las noches seguían continuas y duras, hasta que la joven metió su mano fría, temblorosa bajo las sabanas de él, tocando su pecho, le susurro –estoy lista- en su afán el joven, se despojó de las sabanas y se balanceo otra vez sobre ella, en su desnudez, ella sorprendida le dijo –tengo las ganas, de empezar a trabajar- él muy apenado coloco su trasero redondo sobre las pajas donde dormía decepcionado por su impaciente deseo, y ella avergonzada con aquel espectro de su desnudez, se recostó sonrojada. A la mañana siguiente fueron a ver los valles juntos, con la explicación del porqué dormir desnudo y del porqué tocar el pecho de un simple forastero con el que emprendió un viaje a tierras remotas; -Don Alejandro, podría por favor besarme las vértebras- ella le susurro mientras se acercaba a su boca. Esa noche las gotas de la alberca bajaban despavoridas por su pecho, mientras solo se escuchaba el murmullo de la mariposa negra, a la desnudez de la luna, se complementaron en humedad, en gritos, en murmuro, en un despliegue derramado dentro de aquella mujer campestre. A la mañana siguiente emprendieron rumbo a estar juntos hasta el final de sus días o hasta que… una serie de eventos desafortunados sobre una colina, les hicieran perder a uno de los dos, la memoria. Años después las secuelas de aquel amor dejaron impregnados en ese hombre agridulce, una partida de varios, varios meses, por cuestiones de aprovechamiento de sus tierras, dejando a su mujer en las vísperas navideñas; En unos de esos días corrientes, la pasión de montar caballo fue lo que aseguraba mantener la serenidad y la calma, en esa soledad las lágrimas se las llevaba el viento, hasta congelarlas hirientes sobre la nieve en un sendero de una corrida apresurada, se desplomo, rompiendo como esos jarrones indios que trajeron con tanta delicadeza de aquel barco holandés. -¿Quién es usted?-se despertaba desesperada con el grito desgarrador, parecido cuando perdió su inocente sonrisa cambiándola por aquella sensual mirada que lo anonadaba, hasta que Don Alejandro, no volvió a besarle la mano, quizás la vejez soplo sus huesos, nadie lo sabría, porque ella perdió la memoria que lo mantenía vivo en los recuerdos. En una navidad, muchos vieron que se asomaba aquella mujer de cabello blanco, algo poco natural, tocando la ventana donde desgarro cada vidrio con la intensidad con la que él la hacía mujer por las noches y la envolvía como niña cada mañana, en una víspera, ella se acercó a la ventana susurrando Alejandro, cayo desplomada del peso de su desgastado cuerpo, mientras trajo todos sus recuerdos y lo vio al costado de la cama en milésimas de segundo, su único amor…Autor: Andrea s

domingo, 25 de enero de 2015

Algo escondido entre mis letras

Pequeña, tienes tanto potencial que mostrar, tanto talento que sorprende cuando abres tus delgados labios pálidos, pareces tan insignificante hasta cuando te levantas de la silla y empiezas a mirar a la audiencia, ¿no los has visto?, lo miro en tus ojos, un brillo ingenuo; Pequeña, has tenido tanto temor en tu corazón que empiezas a dudar de las palabras extranjeras, pero tus miedos te hacen presa de tus inseguridades y no sabes cómo tragártelo en seco, tu pasado te hace cautiva de algo que pocos entienden, limitándote a volar, siendo una palomita blanca de ojos saltones, no te detengas a pensar en la tristeza del ayer, decayendo para evadir la burla, el que escribe determina su destino, aunque sean pocos los que crean en él. Si sigues mirando atrás, pronto te hundirás en tu propio mar de mentiras y fulminante coqueteo, castrando sueños que nacieron contigo, yo también caí al estar lejos de ti, anduve en lugares remotos y oscuros, tal vez escribiendo en burdeles utópicas cartas, riéndome de mi mismo frente al espejo, y llorando desconsoladamente porque estaba solo, no te rindas y abandona los lugares donde no perteneces…Autor: Andrea S.

jueves, 1 de enero de 2015

PIEL CON PIEL

Las historias de amor, pasión y erotismo, ya están escritas o narradas, mayormente son las que hablan de la penetración furtiva del amor, muchos las conocen, algunas simplemente siguen el modelo de dicho escritor y otras aburren leer, desde el principio hasta su decepcionante final; “Me doy por vencida”, mi escuálido cuerpo no logra captar la diferencia de escribir y narrar para un ser u otro, a lo que me refiero es que hay un libreto para cada novela. En mi caso, hay millones de libretos vírgenes que me gustaría explorar en el cuerpo de un hombre, su contextura es perfecta, un hombre formado en diversas cualidades que me vuelven más temblorosa y nerviosa de lo que tiendo a ser, me niego a sus rechazos, me niego a seguirle la corriente de los cambios repentinos, me niego a escuchar sus frases tontas de algún defecto, su altura, su porte, aunque no tiene equilibrio en ciertas partes de su cuerpo, tiende a resbalarse sínicamente, a pisar a la gente con destreza educadamente, a derramar frascos que se encuentren literalmente cerca, suele también perder la mirada en los platos de los comensales allegados, miope de los reseñas femeninas, resultando ser excelente en la cocina culinaria por sí solo, se inspira al sacar cuentas matemáticas, un completo inexperto para comprar en los supermercados, pero con una práctica paternal se convierte en idealista, porque se maneja con una facilidad de rebajar costos, más de lo que yo podría conseguir en una sonrisa pícara y suplicas en vano, complaciente a mis ojitos mimosos de querer las cosas, realista de cuando no se puede no se puede, pero hace todo lo posible para dármelo, por eso no tengo miedo de un presente prematuro con él, aunque no me crean, es un ave libre y no puedo aprisionarlo en mis necesidades antes del tiempo, no resultaría, sacándome en cara el descarado tema que le impongo de nuestro destino, me gusta verlo deseoso porque sea solo suya, empiezo a insinuarle sobre nuestros distintos rumbos, me dan ganas de hacerle historias de amor, esas que la gente está cansada de leer, escuchar y ver, pero para mí bastaría que a él le sacara una sonrisa de lector camuflado, con cada musa que me regala hago castillos florentinos, finos espectáculos en mi cabeza, enormes utopías de realidad en mi teclado, tan solo al verlo, me siento sonriente, un ánimo furtivo de abrazarlo con fuerza, me siento segura y me atrevo a decir que puedo desnudarme de los pies a la cabeza sin sentir miedo, me refiero a hablar de mis sentimientos naturalmente sin esperar el cuestionamiento que provocan los ataques de pánico, la única forma de taparme y sonrojarme es estando frente a frente cuando el temor se aprovecha de mi encantamiento amoroso, como si cada vez hubiese una primera vez, cayendo frágilmente en su regazo, siendo devorada por su curiosidad, apetito insaciable, deseo que crece y no cesa, soy feliz. Tengo tantas cosas bonitas que me nacen, en el preciso instante que lo tengo cerca, me dan unas ganas de expresarle sin tanta calentura, lo enamorada que me siento, pero termino diciendo tantas barbaridades a la vez, obligaciones, responsabilidades y sustos posibles, igualmente me pasa cuando voy a escribir, no entiendo si le agrada a alguien tanta mierda que a veces suelo decir; el pernicie de colocarme abajo o encima de su mirada, no es tan complejo, como el pedirle con los ojos maquillados de coraje que se quede otro rato más, para que me siga demostrando lo que dice, y las ganas de tendernos para dormir. En cada uno de los lugares donde nos encontramos, finjo esperar, controlarme es un complejo que vivo a diario, le pido a Dios que le de fuerzas, entusiasmo y sinceridad para que en estas historias no falten halagos, estoy tan llena de su presencia que no necesito a alguien más, nadie podría comprender la clase de felicidad que he hallado en su existencia, que aún no hemos llegado a viejos y le temo a perder otro instante. Siempre supe el concepto de sus gustos, pero eso no me detuvo para enamorarle, como cualquier mujer que ve pasar por la calle al prospecto de sus suspiros. Pude contar los centímetros que nos obligaban a estar separados, la ropa era el único obstáculo de no permitirme recostarle más de lo que le andaba provocando, pudiendo hallar un placer finito de coquetearnos más allá de lo que se es permitido, mis ojos lo veían con admiración deseable, de esa clase de provocación incontenible de dejarme tocar uno a uno de mis criterios personales, parecíamos tan fugitivos de amarnos sin medir las consecuencias. Era tanta la intensidad de sus besos en mi cuerpo, que estaba a punto de pedirle que se escondiera en algún lugar de mi casa para que saliera fugitivamente desnudo a mis prejuicios, el parece no entender que cuando estamos juntos, mi mundo radica entorno a sus gestos, su palpitar y la forma correcta de alzar la ceja izquierda. Pronuncia mi nombre sobrepasando los ánimos de un tema que se debe tratar con seriedad y prestar atención, pero mientras él se enoja, yo suelo mirarlo deseosa de escuchar mi nombre en versión gemida, guardo la esperanza de ser el prospecto de mujer que lo enamora; Tiene esa clase de cuerpo que no hace falta destapar en lugares públicos, pero que son fáciles a la hora de meter una mano por una dentro de la camisa para poder desgarrar la espalda con manos pequeñas y sin uñas, mientras le acaricio y le besó, acciones de amor que no cualquiera puede entender, no cualquiera merece tener. Me declaro dueña de los pedazos de unión de tus superficies, ya que cada molécula conoce el placer de mis labios empapados y el gusto entero de estar piel con piel…Autor: Andrea s