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lunes, 17 de noviembre de 2014

¿En la otra Vida?

Con 16 o más lunares que empezaban a delirar en el techo de mi habitación, que parecían bailar a un ritmo desacelerado, por un jodido segundo creí que iban a morir de infarto, cayendo lentamente del cielorraso a mi cabeza, sin nadie que los pusiera en su lugar, una carroza de corceles de muchos colores, que me invitaban a salir de la cama para mirar el tráfico de carros por la madrugada, por un instante quise olvidar mis inseguridades, miedos y temores , seguía Soplando una brisa por mi ventana, fría y dudosa de lo que pasaría entre los dos, parece que la llave de la gotera estuviese cerrándose por sí sola, o es que al pasar por ella, la cerramos de a poco sin darnos cuenta, te he mostrado todos mis escritos, pero hay excepción esta vez, no creo que alcances a ver algo como esto, porque me siento desfallecer y aun no sé si podría mirar los carros de la carretera, caer contra el pavimento y seguir soñando contigo, me calcare tus besos en la espalda punteada de lunares, a ver si así podre no sentir el frio de la brisa, tu mirada distante cuando finges mirarme, porque sé que dejare de sentirme sola algún día, cuando te hablo y no escuchas mis palabras, nada tiene sentido, si tan solo gritaras de vez en cuando que te atormenta, si es que me extrañas por las noches o simplemente quieres compañía alterna, no quieres que me vaya, no quieres dejarme ir, no quieres que duerma sin pensar en ti, pero cuando me acerco demasiado te rompes en mí, lanzándote de una manera tan fuerte que no puedo sostenerte, quieres que alguien te escuche como yo lo haría, pero el ruido externo no deja que oigas los latidos de un corazón nervioso, porque entiendo que nos cansamos, entiendo que al final del día podremos terminar abrazándonos como si nada pasara, ignorar la gotera que escasea y sufre automáticamente aumentando el precio de la factura, los lunares desaparecen porque son arrancados brutalmente, escribo como si fuera una melodía de piano, mientras sigue la maldita carrera de las carrozas de carnavales en tu cabeza, tocara silenciar toda oportunidad de que te alejes, acelerar la escases de líquido en los cartílagos, y negarle a la huelga a la incertidumbre en los huesos de mis manos, tiembla mi pulso para escribir letanías de paz, tengo el corazón goteando, y no te has dado cuenta que estamos a punto de olvidarnos, como ya lo hicimos una vez…Autor: Andrea s

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