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jueves, 5 de junio de 2014

me acurruca el cuerpo

Hay códigos en las lecturas, por eso me prometí, a mí misma, escaparme de la fantasía y hacerte un fragmento lleno de recopilaciones y jeroglíficos, la verdad, no tengo mucho para ofrecer, seré sincera, tal vez puedas tomar mi corazón (esta algo maltratado, bofeteado y escupido). Prometí escribir algo para identificarnos con el “lenguaje del amor”, algo que entendiéramos solo los dos, todo lo que he vivido contigo; necesito algo más de tiempo, necesitaría 1.000 años, 1 año para mirarte detrás de la cortina, 10 años para escribirte, 100 años para adorarte, y los otros restantes, para empezar a vivirte, pues, no es tan fácil expresar con dos manos y un cerebro, todo lo que estoy maquinando, realmente siento que, puedo hacer esto bien sin que me acurruques el cuerpo. Me sentía muy bien cuando no te conocía, no tenía lugar la tristeza o alguna clase de dolor, fui conformista con alguna oportunidad que se presentara, y en lo absoluto como todas las personas, llore, reí. Me sentía tan bien; pero cuando mis ojos determinaron hasta el color de tu pantaloneta, supe que faltaba algo más en mi vida, sentí que no podía conformarme, siendo solo un parasito, desechado y repulsivo, entonces decidí tratar de volver a verte, pero no aparecías, fue caótico, pero no le di importancia. Siempre estoy necesitando algo más, me sentía amada aparentemente, valorada, y llegue a sentirme feliz, aunque aún no quería apresurarme, pero era lo único que podía ser satisfactorio, respiraba signos de un aire de grandeza, y me lancé a ti, me acurruque nuevamente en tu cuerpo. Para describir lo que estoy pensando, necesito que apagues el foco, enciendas las velas, y te desconectes de la tecnología, no tener mucho a nuestro alrededor, solo estar seguros de lo que podrá pasar; si llegáramos a cerrar la puerta (dejáramos pasar el enojo, el dolor, la ira, el rencor, será todo más fácil). Sin complicaciones. Así lo hemos venido haciendo, Se han perdido los ecos; Primer acontecimiento; Agosto, tuve el descaro de llamarte, fue la tercera vez, en el tercer intento, me miraste, porque la primera vez no sabías de mí, y en la segunda solo pase por desapercibida. Todas las historias tienen frustraciones, pero, la historia de hoy, será de unos jóvenes, quienes estaban algo pálidos, de la pena (sobre todo ella), hicieron otra clase de cuento, en el que el placer se mezclaría con el deseo, mientras tratan de borrar el pasado imperfecto, temblaban desde la cúspide frontal de su cabeza, hasta los dedos quemados del frío, adherido al piso, desde todas las noches continuas a esta, comenzaron a conocerse, y poco a poco, a desnudarse como requisito, de una obligación a verse a profundidad, era un apetito desde antes de nacer, un poco más a fondo de lo que ya conocían, nadie sabe cómo suceden estas cosas, solo suceden de la manera más inexperta, con lujos y detalles solo hicieron nacer el amor, la piel estaba por fin al descubierto, después de largos intentos, por fin pudieron sentir la fibra del otro, se vieron, se admiraron, se desearon, y se amaron, una vez más. La sombra del árbol reflejaba en sus cuerpos, pero no se veía tan claro porque las cortinas ocultaban la naturalidad sus vellos, su piel melancólica, baila ¿Te ha pasado antes?, no tengo memoria de mi pasado. (le dijo, mientras la vestía en la oscuridad de la noche)...Autor: Andrea s

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