martes, 17 de diciembre de 2013

Estadio solitario

No es Steven, es Stevel Tenía un aspecto de un hombre déspota (eso pensé la primera vez), una mezcla de un chico vampirezco y payaso cómico de circo barato, pero sin embargo un aroma agradable a canela de pueblo, y una vestimenta no tan común de la ciudad, tenía fulminantes ojos de búho, una sonrisa muy particular, y carecía de luz, sin embargo decía mucho con la mirada; algo lo atormentaba, pero eso no fue impedimento para que sus suaves manos tocarán trasfondo de la frente de Venus, un poco joven, virgen y delicada, un poco caliente y desfavorecida, un Venus de 14 años. Para ese entonces no supimos conocernos, nuestra edad no permitía reconocer, lo grandioso que fuese sido amarnos con más alegoría. "todo pasa por algo", eso pensé cuando lo vi bajarse del bus, estaba desgastado de tanto sufrimiento, de tanto dolor; y en su mente sólo halla placer en exhaustivas sonrisas fingidas, pasaron meses y llegó el día que de una u otra forma huía, hoy volví a ver a Steven, "no es Steven, es Stevel" eso recordé cuando nos conocimos.... Autor: Andrea s

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