martes, 30 de julio de 2013

¡El orgullo puede esperar!

Este desespero tan agobiante, ni se te ocurra decir "calma, si", no esta vez, ¿cuanto tengo que esperar?, es una castigo agotador, son los celos arbitrarios de poseerte, estoy atosigando las horas, los minutos, los segundos; estoy en el coito de las palabras y mis pensamientos. Desnudándote en versos, porque es la única forma de tenerte, sentirte, y no morir del deseo. Mientras tú, (el pirata aventurero con las tristezas de su alma), aun no ha comprendido, que sus cargas difíciles de soltar, realmente me aterran, pero me han permitido mantenerme en pie; pirata de retos casi imposibles ¿Es la condena? ¿sabes cuanto anhelo besarte? o aun mejor, escucharte hablar, cantar a mis ignorantes oídos, susurrante al meditar, sonriendo ante la adversidad, colgando su cabello suave al telón del agua, mojando sus labios en precisos momentos, en cámara lenta, insensatamente ignorando lo que ocasiona en mi cuerpo, o aun peor, lo que transcurre por mi mente; lamento insinuarte mis ganas, pero te las aguantas, te guste o no, ¿sabes porque?, porque tu bestial y monstruosa alma, me prende, me escandaliza, me esclaviza, pero al final me identifica. Te quiero en la mañana, en la tarde, en la noche, en cualquier lugar, hora, estado, me exasperas, repelemos, y tendemos a zozobrar en el orgullo que principalmente esta al pie de los 2,"acerca de ti"... Autor: Andrea s

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