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lunes, 25 de marzo de 2013

Las horas

Al meditar en la repisa de una habitación roja, desidia explicar una de las tantas costumbres; ya que tendemos a limitar el amor en dos palabras: alegría o tristeza, las cuales traen consigo una serie de oportunidades, sonrisas o por el contrario lagrimas amargas y decepciones; pero, es por eso que cada vez que nace una historia, muere una inspiración, pero depende de nosotros; no venimos al mundo a transmitir, creo que venimos a recibir algo, pero ese algo se desenvuelve en un rol divino. y aquí nuevamente, me encuentro escribiendo lírica pasional sobre alguien, talentoso para lograr llamar mi atención. Es el, es su única manera de controlar mi mirada, manejar ciertas actitudes, ciertos actos, hasta el punto de tenerme en la banca de un parque, iluminados por el resplandor inmenso de la luna, abrazados, estamos apunto de detener el tiempo, las horas las tenemos contadas, pero no la teníamos planeadas, La sonrisa se hizo carcajada, y sus pasos apresurados me hacen admirar su cuerpo tallado a mi medida............. Autor: Andrea S.